Ayer arrancó el primer juicio contra la expresidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner por presunta corrupción. Se trata del caso conocido como ‘Obra pública’.
Está acusada de liderar una organización criminal para defraudar al Estado contratando obra pública en la provincia de Santa Cruz a través de testaferros con el Grupo Austral Construcciones, propiedad de la familia Kirchner.
Se investigan 52 contratos valorados en 46.000 millones de pesos (cerca de 1.050 millones de euros).
El tribunal está integrado por los jueces Jorge Gorini, Rodrigo Giménez Uriburu, Andrés Basso y Adriana Palliotti. El Ministerio Público Fiscal, la Oficina Anticorrupción y la Unidad de Información Financiera son partes acusadoras.
Este juicio estaba previsto que comenzara el pasado 26 de febrero, pero fue aplazado para dar tiempo a que uno de los magistrados se recuperara de una cirugía cardiaca.
La expresidenta argentina, que goza de inmunidad por su actual condición de senadora, siguió la sesión inaugural del juicio, con la lectura de cargos, desde los últimos bancos de Comodoro Py, junto a su abogado Carlos Beraldi.
Duró tres horas.
La Fiscalía considera que la expresidenta argentina y su marido fueron «jefes» de una «asociación delictiva» destinada a apoderarse «de millonarios fondos públicos».
«Esta asociación delictiva funcionó en forma estable y permanente dentro de la estructura administrativa estatal y a través de la instauración de una ingeniería societaria creada y ampliada para los fines buscados», señala.
Junto a Cristina Fernández se sientan en el banquillo de los acusados otras 13 personas, entre ellas el exministro de Planificación Julio de Vido, el empresario y supuesto testaferro Lázaro Baez y Carlos Kirchner, primo del fallecido Néstor Kirchner. Todos ellos se sentaron en los primeros bancos.
Hubo un momento de tensión cuando la defensa de De Vido intentó plantear la nulidad de las actuaciones judiciales, algo que los tres magistrados del Tribunal Oral Federal Número Dos no permitirán hasta que concluya la lectura de cargos. «Es inadmisible», ha dicho el letrado.
El juicio se retomará el próximo lunes y se prevé que se prolongue hasta finales de año. Habrá cuatro audiencias semanales.
La sentencia se conocerá a principios de 2020, una vez celebradas las elecciones presidenciales.
CRISTINA FERNÁNDEZ INSISTE EN LA TESIS DE LA ‘PERSECUCIÓN’
Fernández de Kirchner, que gobernó Argentina dos mandatos consecutivos tras los cuatro años de su marido, ya fallecido, Néstor Kirchner, está procesada en 6 causas, la mayoría por presunta corrupción.
Entre ellas, las conocidas como Hotesur y Los Sauces, de las que ya se ha ordenado la apertura de juicio oral.
Fernández de Kirchner anunció el pasado sábado que se presentará a las elecciones del próximo 27 de octubre, como como número dos de su antiguo jefe de gabinete, Alberto Fernández.
Ayer dijo que este proceso que comienza es «un nuevo acto de persecución con un único objetivo: colocar a una expresidenta opositora a este gobierno en el banquillo de los acusados en plena campaña presidencial».
«En unas horas comenzará en Comodoro Py un juicio oral al que jamás debí haber sido citada», publicó en su cuenta de Twitter, desde donde ha aludido al tribunal que determinará si se cometieron irregularidades en la adjudicación de decenas de contratos de obras públicas en la provincia de Santa Cruz.
En unas horas comenzará en Comodoro Py un juicio oral al que jamás debí haber sido citada. Se trata de un nuevo acto de persecución con un único objetivo: colocar a una ex presidenta opositora a este gobierno en el banquillo de los acusados en plena campaña presidencial.
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) 21 de mayo de 2019
Claramente no se trata de hacer justicia. Sólo armar una nueva cortina de humo que pretende distraer a los argentinos y las argentinas -cada vez con menos éxito- de la dramática situación que vive nuestro país y nuestro pueblo.
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) 21 de mayo de 2019
Los juicios deben buscar la verdad. Pero aquí no parece que esto vaya a ocurrir. Mientras a mi defensa le impiden contar con las pruebas más elementales, se incorpora la declaración de la Dip. Oliveto -alias Pau- y un libro de Daniel Santoro, ambos imputados en la causa D’Alessio
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) 21 de mayo de 2019
Como frutilla del postre, también utilizan la “declaración” del “arrepentido” coucheado Fariña, quien se encuentra sujeto a una investigación criminal en el escandaloso caso D’Alessio por armado de causas truchas que se lleva adelante en el Juzgado Federal de Dolores.
— Cristina Kirchner (@CFKArgentina) 21 de mayo de 2019
Fernández de Kirchner ha responsabilizado directamente a su sucesor en la Casa Rosada, Mauricio Macri, del «refrito de denuncias» que se analizarán en el nuevo proceso y que, según ella, ya habían sido descartadas en otro momento por «inexistencia de delito».
Asegura que «jamás» intervino en las licitaciones de obras públicas puestas en cuestión, «realizadas por un órgano provincial que depende del Ministerio de Economía y de la gobernación de la provincia. »
Entre la Presidencia de la Nación y las obras denunciadas existen doce instancias administrativas de carácter nacional y provincial», dice.
En su opinión, en esta ocasión «no se trata de hacer justicia», sino de «armar una nueva cortina de humo que pretende distraer a los argentinos y las argentinas, cada vez con menos éxito, de la dramática situación que vive nuestro país y nuestro pueblo».
La expresidenta argentina también fue denunciada por el que fuera fiscal del ‘caso AMIA’, Alberto Nisman, ya fallecido, por presuntamente encubrir a los sospechosos iraníes del mayor atentado cometido en Argentina, perpetrado en 1994.
Nisman fue encontrado muerto en su piso del barrio porteño de Puerto Madero en enero de 2015, una semana después de acusar a Kirchner de encubrir un atentado.

Ese día debía comparecer ante una comisión de la Cámara de Diputados para exponer su denuncia contra la expresidenta y varios de sus colaboradores más próximos por “decidir, negociar y organizar la impunidad de los prófugos iraníes en la causa AMIA con el propósito de liberar a los acusados y fabricar la inocencia de Irán”.
MACRI: ‘VOLVER AL PASADO SERÍA AUTODESTRUIRNOS’
Tras conocerse la candidatura de Cristina Fernández, el presidente argentino, Mauricio Macri, ha dicho que «volver al pasado sería autodestruirnos».
Macri ha hecho un llamamiento a «sacar las raíces podridas» durante un acto con militantes voluntarios de su partido, Cambiemos, en Buenos Aires.
Y ha señalado que «muchos enemigos del cambio: mafiosos, matones, mentirosos, corruptos, perezosos, burócratas» que solo quieren «conservar sus privilegios» y «agitar para que nada cambie».
«Quieren la oscuridad para ellos poder esconderse», afirma.