Por el derecho humano a envejecer

JESÚS SELIGRAT

8 / 12 / 2020 06:45

Actualizado el 08 / 12 / 2020 09:19

En esta noticia se habla de:

Que nada ni nadie impida en la vida, libertad y piel de la Humanidad, el Derecho Humano a Envejecer.

Que las arrugas de nuestro sentimiento jamás mueran, naciendo su ternura en la tercera edad del amor.

Que el Derecho Humano a Envejecer, vaya unido al natural derecho a volver a empezar en el corazón de todo ser humano.

Que los latidos de amor y sueños de libertad, vivan siempre, poniendo luz de verdad, concordia de esperanza, haciendo de la fe en uno mismo, la más segura forma de creer, para jamás dejar de crear, construir en favor de la Humanidad.

Emplear inadecuadamente nuestros momentos, constituye la más errada y nociva forma de envejecer, ya que sumar momentos creativos, placenteros y solidarios en nuestra vida, hacen de la vejez, suma de juventudes, multiplicando la sabiduría de la experiencia, el acierto de la continuidad y la virtud generacional del encuentro.

El Derecho Humano Universal a la Ancianidad, nace en la enraizada virtud de lograr poner vida a la vida, con la sabiduría humana del error corregido, la libertad luchada y el nuevo amanecer en los latidos del futuro.

Nos hacemos mayores cuando somos la respuesta del pasado, la obligada función social del presente y la cálida seguridad en crear avanzado futuro, como servicio al patrimonio universal de la reconocida, enraizada y entregada vejez.

El tiempo jamás muere, son nuestros corazones, quienes son enterrados, dejando huella para siempre en todo cuanto hicimos y logramos realizar, en aras de obtener un mundo más verdad, más justo, más solidario y más humanizado.

Sumar generaciones constituye el resultando más solidariamente enriquecedor, amorosamente entregado y económicamente rentable, en un mundo donde buscando lo que une a la Humanidad, seamos capaces de superar con brillantez, concordia y tolerancia, lo que separa al mundo.

Mujeres y hombres, pilares fundamentales de la creación, haciendo anillos de libertades, envejeciendo con seguridad, dignidad, solidaridad y bienestar, deben constituir el más real panorama de que, envejecer es signo de avanzar, de progresar, de lograr que nuestro mundo sea en verdad exponente de garantía y cobijo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, enraizada en una necesaria y progresista Declaración Universal de los Derechos del Mayor, institucionalizada internacionalmente por la nueva figura jurídica del Defensor del Mayor, en la tercera y cuarta edad de la vejez, como llevo proponiendo mundialmente desde hace más de veinte años.

Si las libertades, adquieren su más elevado prestigio por el paso de los años, siendo ejercidas integralmente en la Humanidad, que la vejez como Derecho Humano Universal, jamás muera, viviendo siempre en los corazones de las mujeres y los hombres, gestando latidos de solidario amor universal.

Que vivir la vejez, jamás sea signo de olvido, desprotección, desatención o abandono, ya que ser mayor, constituye signo inequívoco de continuidad, de esperanza y de futuro en el progreso del mundo, en el avance de la experiencia y en la sabiduría del servicio, como exponente de justicia internacional, reconociendo en el Derecho Humano a Envejecer, que la vida, como la libertad de la verdad, deben ser siempre integralmente protegidas.

Y, si no logramos ser árbol longevo, que las hojas de nuestra vida, no mueran en blanco.

Opinión | Por el derecho humano a la paz

Opinión | Del Estado de Derecho a la esclavitud tecnológica: la humanidad ante el colapso de sus derechos y libertades

Opinión | Por el Derecho Humano a la Conciencia

Opinión | Por la resurrección de los vivos

Opinión | Por el derecho humano a la proporcionalidad

Manifiesto por la justicia social de las libertades

Lo último en Firmas

código ético

Opinión | El riesgo oculto de los códigos éticos en los despidos laborales

elicitación

Opinión | Elicitación: la poderosa herramienta para obtener información que los juristas deberían dominar

Internal investigation

Opinión | Las investigaciones internas de Compliance piden paso

El empresario Víctor de Aldama, a su salida de la Audiencia Nacional, a 21 de mayo de 2026, en Madrid

Opinión | La incomodidad moral

4 de julio

Opinión | Una república cumple 250 años: la forma de soplar las velas dice más que todos los discursos