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García Castellón a López Madrid: «¿Y por qué contrató al señor Villarejo en vez de denunciar ante la Policía lo del supuesto acoso de la doctora?»

Javier López Madrid en una foto tomada hoy cuando se disponía a entrar en la sala subterránea de la Audiencia Nacional, donde tuvo lugar el interrogatorio. Foto: EP.
| | Actualizado: 19/01/2021 0:58

El magistrado Manuel García Castellón dejó sin respuesta a Javier López Madrid cuando, en el interrogatorio al que sometió al empresario, le hizo la pregunta del millón: «¿Y por qué contrató al señor Villarejo en vez de denunciar ante la Policía lo del supuesto acoso de la doctora Pinto? Porque la única forma de saber de dónde procedían esas llamadas era a través de las compañías telefónicas que están obligadas a suministrar esa información mediante un mandamiento judicial».

El empresario no supo qué responder. Contestó al titular del Juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional, que lo investiga, junto al comisario jubilado en prisión preventiva, José Manuel Villarejo –ambos investigados por ese órgano judicial por un delito de cohecho–, que estaba «desesperado» y que primero se puso en contacto con la empresa de detectives de Hachuel.

Después lo hizo con la de Villarejo, «que no hizo nada», aseguró.

LA DOCTORA PINTO PIDE EN OTRO JUZGADO 22 AÑOS DE CÁRCEL PARA LÓPEZ MADRID Y VILLAREJO

En su escrito de acusación ante el Juzgado de Instrucción 39 de Madrid, la abogada de la doctora Pinto, Ana Blanco, solicita 22 años de cárcel para López Madrid y para Villarejo por un delito continuado de amenazas, otro delito continuado contra la Administración de Justicia, un delito de lesiones, un delito de cohecho y otro delito de lesiones agravadas contra su cliente, además de 90.000 euros en multas y una cantidad no precisada como indemnización por las lesiones sufridas y las secuelas psíquicas y físicas.

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López Madrid, que hoy compareció asistido por el abogado Andrés Cristóbal Abadía Alpañés, del despacho de  Sánchez Junco, aportó 1.000 folios con información que ya entregó ante el Juzgado de Instrucción 26 de Plaza de Castilla, donde interpuso una denuncia contra la doctora Pinto, posterior a la que le interpuso esta.

Una denuncia para la que el amigo de Villarejo, el también comisario Enrique García Castaño, jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo de la Comisaría General de Información, el servicio secreto de la Policía Nacional, le dio un trato de favor. García Castaño también está imputado en otras piezas de la Tándem junto a Villarejo.

Con dichas «pruebas» López Madrid ha tratado de desmontar la versión de la doctora Pinto sobre la contratación del comisario jubilado para agredirla, que no era el objeto de la investigación sino si él había contratado y pagado a Villarejo para el trabajo sobre la doctora Pinto.

A la abogada de Pinto, no le cabe la menor duda. De acuerdo con el citado escrito de acusación, López Madrid contrató a Villarejo en septiembre de 2013, cuando este trabajaba a las órdenes del director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, Eugenio Pino, con el objetivo de «hostigar a Elisa Pinto para evitar que lo denunciara».

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«ORGANIZACIÓN CRIMINAL»

Villarejo dirigía «una organización criminal a través de la mercantil ‘Club Exclusivo de Transacciones y Negocios’ (CENYT), con la participación activa y directa de su socio, Rafael Redondo Rodríguez, de profesión abogado y administrador de varias de sus empresas, en la que prevaleciéndose de su condición de comisario y contando con la colaboración de otros comisarios como Enrique  García Castaño, también investigado en dichas diligencias previas [caso Tándem], utilizaba medios policiales al servicio de particulares a cambio de dinero, obteniendo al colaboración de funcionarios pertenecientes a otras unidades policiales unas veces a cambio de dinero o favores y otras veces por simple corporativismo«, explica la abogada.

El pasado mes de noviembre García Castellón imputó a López Madrid y a Villarejo un delito de cohecho a petición de la Fiscalía Anticorrupción. Es la pieza 24 de la macrocausa Tándem, que investiga las actividades privadas –y prohibidas– del comisario jubilado, que supuestamente hacía uso de los recursos de los que disponía como policía para realizar actividades de detective privado.

Tras el levantamiento del secreto del sumario de la pieza ‘Kitchen’ se tuvo conocimiento de un audio grabado por Villarejo en el que afirmaba, entre bromas, haber apuñalado a la doctora en 2014.

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LA DOCTORA, AGREDIDA DOS VECES

Elisa Pinto fue agredida físicamente dos veces.

La primera sucedió el 13 de enero de 2014, que ella interpretó como una advertencia.

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Cuando conducía por la Avenida del comandante Franco, muy próximo a su casa, un individuo con tatuaje en la mano en forma de estrella dentro de un círculo, «se introdujo en su coche (…) estando parado con la intención de atentar contra su integridad física, causándole un corte con objeto punzante mientras decía ‘estás indefensa’».

Fue en el hombro izquierdo. De 3 centímetros, lo que requirió sutura, tras ser recogida por una ambulancia del SAMUR, que la trasladó a las urgencias del Hospital Gregorio Marañón».

Elisa Pinto fue otra vez agredida físicamente tres meses después, el 10 de abril de 2015, tras haber denunciado ante el EMUME [Equipos Mujer-Menor de la Policía Judicial de la Guardia Civil], el acoso de que estaba siendo objeto.

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Ocurrió a pocos metros de su domicilio, en la calle Triana. Acababa de bajarse de su vehículo para buscar el calzador para su hijo de 10 años cuando un hombre se le acercó y le dijo «López Madrid quiere que cierres la boca».

«Y con intención de atentar contra su vida, le asestó un tajo en el abdomen, por encima de la ropa, causándole una herida inciso periumbilical izquierda de aproximadamente 4 centímetros de longitud y que precisó sutura», cuenta el escrito de acusación.

El 6 de junio de 2017 la doctora identificó, sin ninguna duda, a Villarejo, como la persona que la había pinchado con un objeto punzante. 

La magistrada impuso una orden de alejamiento que prohibió al excomisario José Manuel Villarejo acercarse a menos de 500 metros de la doctora Pinto.