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Cartas desde Londres: “Heavy Metal” y demandas judiciales

Josep Gálvez
Cartas desde Londres: “Heavy Metal” y demandas judiciales
El grupo de "heavy metal" británico, Iron Maiden, interpuso una demanda contra un videojuego cuyo nombre se parecía mucho al suyo, Ion Maiden, una caso sobre el que, en parte, trata la columna de Josep Gálvez.
15/6/2021 10:37
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Actualizado: 15/6/2021 10:37
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Aunque se discute si fueron los “Deep Purple” o más probablemente “Black Sabbath” con su célebre disco “Paranoid”, no hay duda alguna que el origen del rock duro tuvo lugar en las frías ciudades industriales inglesas.

Llevados por la desesperación de un país sumido en un estado de malestar social, paro y pobreza generalizada por la recesión, antes de los gobiernos de Margaret Thatcher, la explosión de nuevas bandas a finales de los años 70 y principios de los 80 del siglo pasado fue el resultado del esfuerzo de unos chavales por buscarse la vida con la música.

Precisamente ahí nacieron los míticos amplificadores de guitarra “Marshall” -que algunos llevaron incluso al volumen 11-, una música atronadora y rítmica, además de una estética muy definida basada en melenas, chupas de cuero, pantalón de pitillo y camisetas, generalmente adornadas con algún muñeco con la mandíbula desencajada.

Curiosamente, como su derecho, el rock duro británico fue rápidamente exportado en un fenómeno denominado como la “Nueva Ola de Heavy Metal Británico» (“New Wave of British Heavy Metal”), alcanzando las costas japonesas con sus célebres veladas en el Budokán de Tokio o los famosos conciertos “Monsters of Rock” en Europa, con final apoteósico en el festival del Castillo de Donnington.

Como buenos británicos, de la necesidad hicieron virtud y de aquellas músicas vinieron estos negocios lucrativos mundiales.

Por poner un ejemplo, según el informe Boxscore de Billboard, que revela la cantidad de dinero generada íntegramente por la venta de entradas, la veterana banda “Iron Maiden” obtuvo más de 87 millones de dólares en su última gira de 2019 “Legacy of the Beast”.

Conciertos en los que, por cierto, contaban con una réplica de un “Spitfire” real con matrícula AA 853 del Escuadrón 302, un avión que estuvo en servicio activo durante la Segunda Guerra Mundial. Ahí es nada, oigan.

Tanto es así que incluso su cantante, Bruce Dickinson, además de pilotar aviones comerciales, también se dedica a dar interesantes conferencias a emprendedores y empresarios, aunque con traje y corbata, no sea que se me confunda el personal.

UNA DEMANDA MUY “HEAVY”

Y como cualquier otra empresa, con las cosas de comer no se juega.

En efecto, hace un par de años, concretamente el 28 de mayo de 2019, la compañía británica “Iron Maiden Holdings” presentó una demanda de nada menos que 2 millones de dólares ante un tribunal de distrito de California contra “3D Realm”, una conocida empresa norteamericana de videojuegos famosa por títulos como «Duke Nukem» o «Max Payne«.

En su reclamación contra la empresa yanqui, la banda británica argumentaba que “3D Realm” se intentaba aprovechar de la marca “Iron Maiden”, induciendo a confusión, exigiendo el cese de uso de la denominación de su juego “Ion Maiden”.

Así, señalaba la demanda que el título del videojuego «Ion Maiden» era «casi idéntico a la marca registrada de Iron Maiden tanto en apariencia, como en sonido e impresión comercial general», y que esto «confunde a los consumidores» haciéndoles creer que el juego está respaldado por el grupo de rock duro.

Además, según la demanda, “Shelly Harrison”, el nombre del personaje principal de Ion Maiden era un burdo intento de copiar el nombre del fundador del grupo, el famoso bajista “Steve Harris”.

A ello se unía, según la demanda, que el juego de la demandada parecía tener el «mismo aspecto y sensación que el videojuego original de Iron Maiden, “Legacy of the Beast«, generando casos de confusión en los fans de la banda al creer que los productos de “Ion Maiden” están relacionados con el grupo británico de “heavy metal”.

Al final la compañía de videojuegos decidió evitar el pleito cambiando el nombre del videojuego y el grupo musical, en un acto de buen rollo, decidió retirar su demanda de los tribunales.

Ya ven que se puede ser muy “heavy”, pero tonterías las justas.

DEL REINO UNIDO A LOS ESTADOS UNIDOS… Y VUELTA

En fin, el interés por el “acero británico” llegó también a sus primos en Estados Unidos y de ahí que surgieran también bandas norteamericanas como “Van Halen” o la californiana “Metallica”, por poner un par de ejemplos.

Precisamente de esta última ha llegado recientemente la noticia por una reclamación interpuesta el pasado 7 de junio por el grupo contra la muy británica y conocida compañía de seguros “Lloyd’s Of London”.

¿El motivo? Un seguro contratado “de cancelación, abandono e incomparecencia«.

En efecto, según parece, la compañía “Frantic, Inc.”, esto es, la sociedad que explota los derechos del grupo musical “Metallica”, ha demandado a la aseguradora londinense ante un tribunal de Los Angeles, California, solicitando que sea juzgado por un jurado.

El asunto “Frantic Inc. v. Certain Underwriters at Lloyd’s”, es el siguiente:

Según la demanda, en 2019 Frantic suscribió una póliza estándar con Lloyd’s para cubrir sus pérdidas si cualquier parte de la gira de Metallica se posponía o cancelaba.

Y así, llega el año 2020 y cuando “Metallica” había iniciado una gira de conciertos por Sudamérica, los shows de Chile, Argentina y Brasil tuvieron que cancelarse a consecuencia de las restricciones impuestas por la pandemia,

Total, los de Metallica tiran de la póliza y llaman a Lloyd’s London para que pague.

Pero, como se imaginarán, la aseguradora británica se niega a pagar ni un dólar.

Muy por el contrario, la aseguradora entiende que la póliza no cubre la cobertura en el caso de los melenudos ya que los daños por enfermedad transmisible se encuentran expresamente excluidos en su clausulado.

Y aquí es donde viene la discusión.

Según los abogados de la banda, la póliza sí cubre los daños ya que los conciertos en Sudamérica no se pospusieron debido a la amenaza de una enfermedad contagiosa, sino por las restricciones impuestas por las autoridades de los países donde iban a tocar.

Es más, los abogados de la banda han ampliado la demanda con reclamaciones contra el seguro británico por considerar que ha existido incumplimiento de contrato y mala fe.

Aunque todavía falta que se haga el juicio, si usted fuera elegido para parte de ese jurado, ¿Qué decidiría?

¿Cree usted que el seguro cubre la cancelación de la gira de Metallica por Suramérica o por el contrario daría la razón a Lloyd’s?

En fin, la semana que viene más.

 

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