Esther Pérez-Cabezos, la procuradora que descubrió su vocación en el diseño de bolsos y lo convirtió en negocio
La protagonista de este artículo es una reputada profesional del Colegio de Procuradores de Madrid. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.

Esther Pérez-Cabezos, la procuradora que descubrió su vocación en el diseño de bolsos y lo convirtió en negocio

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24/12/2021 06:47
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Actualizado: 11/3/2022 11:05
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En el mundo de la procura madrileña Esther Pérez-Cabezos es un clásico. Ejerce el oficio desde 1992. En unos días cumplirá 30 años representando a sus clientes ante los tribunales de justicia. Su número de procurador es el P28079042014.

Esther, además, es madre de tres hijos adolescentes, pero sobre todo es, lo que en el mundo, denominamos una mujer estilosa. Muy estilosa. Tiene mucho gusto para vestir y con cuatro cosas bien combinadas consigue brillar allá donde va. Como un pequeño sol.

Es algo innato. Lo trae «de fábrica», de la misma que otros vienen con una voz poderosa, un don para la comunicación o para caer bien en cualquier sitio.

Esther Pérez-Cabezos descubrió en 2018 esta vocación por el diseño de bolsos, que después se extendió a carteras de terciopelo, a caftanes, a complementos, bolsas de viaje, mochilas (también para hombre), en suma, a lo que demandaba el mercado.

Lo primero de todo, hizo un primer producto, de forma artesanal. A mano.

«Un bolso a rayas, de verano», cuenta. Y lo testeó entre sus amistades. «Tuvo mucho éxito y comencé a producirlos. Fueron bolsos personalizados», cuenta la procuradora-diseñadora.

La clave, según cuenta, está en producir productos de calidad, fabricados en España, a precios muy razonables. Asequibles.

«Hago ediciones limitadas, con telas de Gastón y Daniella, de Pepe Peñalver, de Paco Rabán… Busco siempre lo mejor. Siempre he sabido lo que he querido y lo que me gusta. Es muy estimulante, lo reconozco, los desafíos que te plantea el mercado. Por ejemplo, diseñé e hice dos caftanes de seda para mí que rápidamente resultaron un éxito», relata.

La procuradora-diseñadora de complementos y de moda, posando en la tienda que tiene en el 64 de la madrileña calle Vallehermoso. Foto: Carlos Berbell/Confilegal
Todos los productos que comercializa tienen que tener una característica en común: calidad. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.

Esther Pérez-Cabezos no es diferente a cualquier otro ser humano. Está sometida al mismo ciclo horario. Que no tiene más de 24 horas.

«El secreto está en organizarte bien el tiempo que tienes. La familia la tengo organizada. Profesionalmente, por las mañanas estoy en los juzgados. Por la tarde, en el despacho, que combino con el tema de pedidos y administrativo. Noche, familia. En esas horas últimas del día las dedico al diseño y a terminar los productos que hago personalmente. Otros los elaboran un número de talleres bajo mi directa supervisión», cuenta la diseñadora.

«¿Que a qué hora me acuesto? Sobre la 1.30 y las 2 de la madrugada. Y me levanto en torno las 6.30 de la mañana, para llevar a mis hijos al colegio. Suelo dormir entre 4 horas y media y 5 horas. Antes dormía mis siete horas de rigor, pero ya no puedo», añade. «Porque para mí, lo que estoy haciendo ahora es muy gratificante».

La base de su éxito es su gusto personal. No hace nada que no se pondría ella.

Su clientela es el fruto del boca a boca y de su presencia en la red social Instagram, donde cuenta ya con 22.900 seguidores a través de su cuenta de Sac & Bags, que es el nombre de su marca y de la empresa que creó para la comercialización de sus productos en noviembre de 2020.

«Abrí tienda en esa fecha en el 64 de la calle Vallehermoso, en Madrid. Mis amigos me decían que estaba loca, que en plena pandemia lo mejor era no hacer nada y esperar a que pasara. Pero me lancé. Y no me ha ido mal, tengo que reconocerlo. La clientela está respondiendo. Es un sueño hecho realidad», confiesa la procuradora-diseñadora.

La procuradora-diseñadora personalizando uno de los bolsos con iniciales. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.
Como profesional de la procura es muy seria, pero tiene muy claro que el desafío de Sac & Bags le resulta muy estimulante. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.

Esther Pérez-Cabezos no piensa, por ahora, dejar su profesión de procuradora, con la que cumple como un reloj. Pero admite que lo que le apasiona, hoy por hoy, es Sac & Bags.

Ha descubierto una vocación que siempre intuyó latente dentro de sí y que, al final, como un volcán se ha materializado en un mundo que le apasiona, por el que vive cada día que nace y al que dedica todas las horas que le permiten el cuidado a su familia y su profesión.

Porque como decía el escribano Andreta, en la película «El secreto de sus ojos», de Juan José Campanella, «una pasión es una pasión».

Y lo suyo es eso, «una pasión».

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