Victoria Rosell afirmó desconocer si su pareja tenía relaciones económicas con el empresario Ramírez
Victoria Rosell en una foto tomada hace dos años. Foto: Confilegal.

El Constitucional da la razón al Supremo y a la Fiscalía en el «caso Rosell»

21 / 03 / 2022 20:46

Actualizado el 21 / 03 / 2022 23:04

En esta noticia se habla de:

La Sala Segunda del Tribunal Constitucional finalmente se ha decantado por denegar el amparo a Victoria Rosell, actual delegada del Gobierno contra la Violencia de Género y magistrada en servicios especiales, ratificando así la sentencia previa del Tribunal Supremo, que había dado la razón a la Fiscalía en su recurso de casación, según ha confirmado Confilegal de fuentes jurídicas.

Rosell había conseguido, previamente, que la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias anulara las investigaciones preprocesales que había llevado a cabo la Fiscalía Anticorrupción de Las Palmas de Gran Canaria entre 2015 y 2016 sobre la venta de una emisora de radio en relación con su persona.

Dicha emisora era propiedad de su pareja, Carlos Sosa, quien se la vendió al empresario Miguel Ángel Ramírez, imputado por deltios contra la Hacienda Pública y la Seguridad Social desde un año y diez meses en uno de los casos de los que la magistrada era competente, cuando ejercía la jurisdicción en el Juzgado de Instrucción 8 de Las Palmas.

El TSJC, en su sentencia, había dicho que el Ministerio Fiscal no podía investigar ni a jueces ni a magistrados.

El Supremo corrigió esa opinión estableciendo el derecho del Ministerio Fsical a comprobar, de forma preliminar, y hasta un límite, hechos de una posible responsabilidad disciplinaria de jueces y magistrados.

Ahora la Sala Segunda del Constitucional, formada por los magistrados Juan Antonio Xiol, vicepresidente del órgano, Antonio Narváez, Cándido Conde-Pumpido, Ramón Sáez Valcárcel, Enrique Arnaldo Alcubilla Concepción Espejel Jorquera, han validado la opinión del Supremo, convirtiéndola en doctrina.

Lo que después no se investigó fue la venta de la emisora de radio. El contrato de venta fue firmado el 26 de octubre de 2015, dos días antes de que Rosell cesara como magistrada para presentarse a las elecciones generales de diciembre de ese año. El 14 de octubre, Sosa recibió un adelanto de 60.000 euros, según testigos.

El periodista Francisco Chavanel informó un mes antes, en septiembre, de la existencia de ese contrato y de su inminente firma. Fue el 15 de septiembre de 2015, a través de su programa de radio «El Espejo Canario». Y cifró la cantidad a pagar en casi 250.000 euros.

Noticias relacionadas:

Victoria Rosell también denunciada ante el promotor de la Acción Disciplinaria por el abogado Salvador Alba por acosarle desde redes sociales

Victoria Rosell denunciada ante el promotor de la Acción Disciplinaria por acosar en redes a la firma que ha contratado a Salvador Alba

Victoria Rosell provoca a jueces y abogados con su recogida de firmas a favor de la «presidenta» del CGPJ

Exempleada del hogar de Victoria Rosell al Supremo: la justicia canaria rechaza investigar denuncia falsa

Victoria Rosell insiste en ser vocal del CGPJ tras su regreso como juez y el hundimiento de Unidas Podemos

La pareja de Victoria Rosell se sentará en el banquillo por la presunta comisión de tres delitos contra el exmagistrado Salvador Alba

Lo último en Tribunales

fotonoticia_20260628125948_1920

Pano, su chófer y un soborno frustrado: las claves del lunes que pone a prueba el ‘caso Leire Díez’

Elisa Mouliaá

Elisa Mouliaá estuvo en Dubai, afirma en el ejercicio de su derecho de rectificación

seguro obligatorio

El TJUE da vía libre a la compraventa de indemnizaciones de tráfico: los «cazacréditos» pueden reclamar, pero no son víctimas

clínica dental

El Supremo deja claro quién debe pagar si cierra una clínica dental y deja al cliente «tirado» con el tratamiento

construcción colegio extremadura administración

El Gobierno de Extremadura, condenado por su propia desidia en la construcción de un colegio: «nadie puede aprovecharse de sus propias torpezas»