Las criptomonedas atraen a inversores jóvenes, volcados a la tecnología y que asumen riesgos
El el 43,3 % tiene estudios universitarios y el 41 % tiene ingresos de más de 3.000 euros al mes, según la CNMV.

Las criptomonedas atraen a inversores jóvenes, volcados a la tecnología y que asumen riesgos

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25/6/2022 06:48
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Actualizado: 25/6/2022 01:52
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Seis meses después de que la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la Autoridad del sector, lanzara su circular sobre publicidad, el regulador financiero ha dado a conocer una encuesta sobre el impacto de las criptomonedas en la sociedad y definir el papel del inversor en este producto financiero.

En dicha encuesta se ha comprobado que un 75,8 % de la población, es decir tres cuartas partes, ha oído hablar o sabe en alguna medida qué es una criptomoneda, pero solo un 1,4 % el total de personas con conocimientos altos en criptoactivos. Un 82,9 % dice que nunca invertirá en este producto financiero.

En el informe se incluye el tipo de perfil asociado al inversor en criptomonedas. Se corresponde con un hombre con una edad media de en torno a los 40 años, aunque con un peso especial de edades entre 25 y 44 años, en tanto que hace un uso más intensivo de las redes sociales y de las tecnologías de la información.

En lo que respecta a su formación académica el 43,3 % tiene estudios universitarios y el 41 % tiene ingresos de más de 3.000 euros al mes. El 49,1 % de estos invierte menos del 5 % de su capital, mientras que un 18,9 % destina entre el 5 % y el 10 %. Solo el 4,5 % de los encuestados invierte más del 50 % en criptoactivos.

Respecto a los riesgos asociados, un 88 % recuerda advertencias relacionadas con el riesgo, especialmente sobre volatilidad y posibilidad de pérdida de toda la inversión. Un 24 % recuerda haber visto anuncios con advertencias en su contenido y un 88 % considera que los mensajes de las advertencias son comprensibles.

Los inversores son prudentes

Para Jaime Bofill, socio responsable de seguros y reaseguros de CMS Albiñana & Suárez de Lezo, uno de los impulsores del sandbox financiero en nuestro país, “solo ha habido tres proyectos en la última edición. Los supervisores no pueden apretar tanto las clavijas a las empresas”.

Respecto a esta encuesta sobre criptomonedas “mientras hay cierta psicosis de miedo en la sociedad, hay un 82 que dice que nunca va a invertir en criptomonedas, a nivel de inversor parece que el perfil es otro, como se desprende de la lectura de la misma”.

Este experto está convencido que cuando se implemente MiCA como reglamento comunitario que regule las criptomonedas en Europa es previsible que ese porcentaje se reduzca de forma notable. No hay razón para entrar en pánico. Hay empresas serias que gestionan muy bien estos temas. El problema es la volatilidad de la moneda en sí”.

Así, este experto aclara que “uno de los datos que llaman la atención es que la gran mayoría de estos inversores tienen estudios universitarios. Eso significa que los profesionales que invierten en criptomonedas no lo hacen a lo lo loco. Lo hacen porque realmente ha estudiado la evolución de estos productos financieros, como tendencia actual”.

Otro dato que destaca Bofill es que “estos profesionales cuentan con ingresos superiores a 3000 euros al mes. Esto significa que no invierten su dinero o ahorro de toda la vida, para eso van a su entidad bancaria y buscan otros productos, sino que invierten ese remanente de su capital que les sobra. Se trata de saber qué va a pasar con esa inversión”.

Jaime Bofill, socio responsable de seguros y reaseguros de CMS Albiñana & Suárez de Lezo.

El publico en general y los inversores “son consciente de la volatilidad de las inversiones en criptomonedas. De ahí que se haga un estudio previo a la hora de invertir en este tipo de productos. Otro dato revela que el 62% de esos inversores son conscientes que las criptomonedas tienen más riesgos financieros que otro tipo de productos financieros”.

Bofill cree que esta encuesta busca conocer los efectos de la circular de publicidad que la CNMV lanzó al mercado en enero del 2022 y que era bastante garantista a nivel de publicidad y su control de las campañas “ha tenido un efecto real y ha influido mucho en los inversores que han tomado muchas precauciones a la hora de invertir en estos activos financieros”.

En cuanto a los datos a nivel de población española, la sensación de miedo parece que se ha instalado a nivel general “es posible que haya que hacer otra campaña más divulgativa explicando lo que son las criptomonedas y qué rentabilidad tienen”.

“Hay muchos tipos de criptomonedas, entre ellas las ‘stablecoins’, que hacen referencia a la Bolsa de Nueva York o al IBEX. Se sabe cuando van a subir o bajar. Ya es el nivel de riesgo que cada uno quiero adoptar. Al final es una forma de invertir como cualquier otra y tiene los niveles de corrupción que hay en cualquier negocio”, apunta.

Un fenómeno que no debe demonizarse

Por su parte, Fernando Zunzunegui, abogado y profesor de Derecho del mercado financiero en la Universidad Carlos III, destaca que “según la encuesta cerca del 20 % ha invertido o piensa invertir en criptomonedas. Es un fenómeno preocupante desde la perspectiva de la protección del inversor. El desconocimiento sobre regulación es casi absoluto, aunque se perciba su riesgo, asociado al fraude o la volatilidad”.

Otra cuestión que destaca es que “el perfil del inversor en criptomonedas es un hombre, joven, universitario, urbano de alta renta, adicto a las redes sociales que invierte una pequeña parte de su patrimonio financiero cuando se producen caídas en el precio y que no cambia su conducta ante los avisos de riesgo de los supervisores. Una verdadera caricatura”.

“Con estos datos, el presidente de la CNMV perfila a este tipo de inversor como un apostante o jugador que conoce que son activos de riesgo sin regulación y que se une a la moda viendo el resultado aparentemente prometedor”, indica.

En ese contexto considera “que las advertencias de riesgos son entendibles, visibles y cumplen su función. Es una curiosa interpretación de los datos para seguir advirtiendo, informando, educando y apelando a la responsabilidad individual de los ciudadanos”.

Fernando Zunzunegui, abogado y profesor de Derecho del mercado financiero en la Universidad Carlos III.

Zunzunegui cree que “para el presidente de la CNMV, la inversión en criptomonedas es una moda que tiene mucho que ver con la expectativa de obtener ganancias rápidas. Relativiza la dimensión del fenómeno comparándolo con la capitalización de las bolsas. Perder todo sería como una mala jornada en la bolsa”.

“En su opinión, las criptomonedas no son activos. No contienen derechos ni ofrecen rendimientos. Las equipara a un negocio piramidal en el que su precio depende de que entren nuevos inversores. Es la historia de una burbuja financiera”.

Para este experto, “con esta demonización poco se contribuye a la cultura financiera. Hay que tratar al inversor como un adulto. Las criptomonedas son fruto de la libertad de empresa y de la autonomía de la voluntad. No están prohibidas. Pronto estarán reguladas por un reglamento europeo. Son productos de alto riesgo que pretenden convertirse en una alternativa a la moneda oficial. Son algo más que un juego.”

Zunzunegui considera que “son una apuesta contra la soberanía monetaria. De ahí que proliferen las iniciativas de crear dinero digital por los bancos centrales. Es un fenómeno vivo y en desarrollo que merece ser respetado y disciplinado”.

Necesidad de regulación específica

Por su parte, Miguel Prado, socio de mercantil financiero de Andersen, señala que “no se trata que exista miedo, sino sobre todo desconocimiento. Eso genera una tendencia a esperar como evolucionan este tipo de productos. Hay que tener en cuenta que estos productos no tienen una regulación clara de ahí el miedo a invertir”.

En este sentido cree que la CNMV “para frenar esa ola de inversiones en criptomonedas publico la circular sobre publicidad del pasado mes de enero. De alguna forma era la primera llamada de aviso que nos encontrábamos ante un producto financiero distintos y peculiar al resto”.

Para este jurista muchos intermediarios financieros se mueven también con falta de certidumbre ante la falta de regulación clara “un elemento clave es la banca privada que no está colocando este tipo de productos, por el momento, ya que al no tener una regulación concreta no quieren asumir ningún riesgo. En algún momento han dicho que no quieren comercializar algo que no pueden explicar”, destaca.

Miguel Prado, socio de mercantil financiero de Andersen.

En cuanto al perfil del inversor en criptomonedas, Prado incide en que “hay que darse cuenta que estos inversores, de edad joven y estudios universitarios han crecido en un ecosistema no tanto de las criptomonedas, sino sobre todo de la tecnología ‘Blockchain’ y todo lo que ello conlleva. Hay que darse cuenta que el bitcoin lleva quince años rodando. Es un sistema tecnológico que lo está cambiando todo”.

Sobre la existencia del riesgo “es evidente que todos los productos financieros lo tienen, en mayor o menor medida. Es un producto que responde a una oferta y demanda que se esta generando de forma progresiva. En este contexto la entrada en vigor del Reglamento MICA será clave para acabar con esta situación de incertidumbre y de desconocimiento”.

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