Cuenta un viejo chiste inglés que, en una ocasión, un hombre de campo tenía un caso pendiente ante los tribunales de su Majestad y preguntó a su ‘barrister’ si sería una buena idea enviar al juez un par de patos como regalo antes del juicio.
– ¡En absoluto, ni se le ocurra! –respondió el letrado completamente indignado por tal propuesta–. En todo caso -añadió- esa conducta solamente llevaría a poner al Juez en su contra.
Bueno, pues llegado el día, tuvo lugar la audiencia y nuestro hombre ganó el asunto.
Total que, a la salida del juicio, el hombre se acerca a su ‘barrister’, muy orgulloso y satisfecho él de haber ganado el caso gracias a su defensa, y le dice:
– ¡No, no, oiga, que han sido los patos quienes lo han conseguido!
– ¿Qué?, ¿cómo dice? –preguntó el ‘barrister’ sorprendido–. ¡No me diga que finalmente le envió los patos al juez!
– Sí -contestó el hombre–. Pero después de lo que dijo usted, en la tarjeta puse el nombre de la parte contraria.
Este chiste, que es más antiguo que el hilo negro, es un buen ejemplo de la percepción de independencia, imparcialidad e integridad de la judicatura inglesa, de ahí que en la tradición el juez inglés se haya caracterizado por la rectitud de su profesión.
– Todo eso que me cuentas está muy bien, Pepe –me dice Antonio, un juez español con algunos años ya destinado en una Audiencia Provincial, cuyo nombre silenciaré y que ha venido de visita por la City.
– A ver, lo que yo tengo curiosidad en saber cuánto cobran los jueces ingleses… Porque, ¿también tienen trienios y demás? ¿Tienen pluses de peligrosidad? ¿O lo tienen montado distinto?
Bueno, Antonio, es que es un sistema muy distinto al español ya que no existe una carrera judicial tipo francés con una escuela de élite donde acceden determinadas personas tras unos sesudos estudios memorísticos.
Aquí no. Aquí se viene aprendido de casa. Ya sabes que se accede a una determinada posición de juez en tal o cual tribunal en función de tu valía profesional, demostrada durante años como abogado pisando estrados.
Por eso lo habitual es que los jueces ingleses ya peinen canas.
– Ya, eso está claro, pero ¿cuánto cobran, más o menos?
Bueno, en primer lugar hay que tener en cuenta que hay muchos jueces a tiempo completo y otros a tiempo parcial, compaginando su actividad judicial con la ‘barrister’.
–Joder, ¿y esto cómo es posible?
Pues mira, siguiendo el mismo criterio de valía profesional. Hay muchos ‘barristers’ que optan para determinados cargos como juez a tiempo parcial incluso en la ‘High Court’ y que son evaluados siempre en función de sus méritos por la ‘Judicial Appointments Commission‘, un organismo independiente que se encarga de estas cosas.
– Pero oye, ¿y la independencia, imparcialidad e integridad de la que me hablabas hace un momento?”
Bueno, primero hay que tener en cuenta que quien accede a un puesto de trabajo como juez a tiempo completo ya no puede volver a la práctica profesional como ‘barrister’, lo que impide ir dando saltos mortales y puertas giratorias.
Y lógicamente quien ejerce de juez a tiempo parcial no puede intervenir en un asunto con el que tenga conflicto de intereses o esté afectadas su imparcialidad e independencia. Igual que le pasa un árbitro. De hecho ya sabes que el arbitraje reproduce el sistema británico de nombramiento desde hace siglos.
– Ya veo, ya…
Además los jueces que están a tiempo parcial no tienen un salario sino que se les pagan en función de las sesiones o días trabajados, que será de al menos 15 días al año al empezar y el cargo judicial en concreto a desempeñar.
– O sea que estos jueces a tiempo parcial siguen siendo autónomos y simplemente facturan por los servicios prestados, ¿no?
Exacto, ni más ni menos.
– ¿Y los asalariados?
Pues los jueces a tiempo completo son nombrados para ese determinado puesto por el Rey y por recomendación del Lord Canciller (‘Lord Chancellor’).
Pero para ello deben pasar un proceso de selección de narices que incluye una evaluación de conocimientos jurídicos, la experiencia profesional con caso concretos, argumentos utilizados en los escritos y demás.
Pero también, ojo, las cualidades personales, ya que se puede saber mucho de derecho e incluso tener mucha experiencia profesional pero ser un auténtico cretino de pies a cabeza.
– Vaya tela, vaya tela…
Claro, el puesto va en función de la experiencia y cualificación, siendo habitual haber pasado por una posición de juez a tiempo parcial ante de pasar a juez asalariado a tiempo completo, sobre todo por las implicaciones que conlleva.
– Por aquello de que no puedes volver a ejercer de ‘barrister’, ¿no?
Exacto, el único caso que se conoce de salto directo al Tribunal Supremo de un ‘barrister’ fue Lord Sumption. Pero claro, fue un caso excepcional de uno de los más brillantes cerebros jurídicos de todos los tiempos.
De todas maneras, según parece incluso Sumption tuvo que pasar por el proceso de selección para juez del Tribunal Supremo en dos ocasiones ya que lo tumbaron en la primera ocasión.
– Bueno, Sumption era ya un ‘QC’ de abultadas minutas según leí en alguna de tus Cartas desde Londres…
Sí, Sumption era ya un ‘barrister’ multimillonario cuando accedió al Tribunal Supremo. Lo que demuestra que el interés no reside en los sueldos como juez ya que cobran muchísimo mejor en la práctica privada.
De hecho, desde que se jubiló hace unos años Sumption se dedica a escribir sobre ópera, atizar al gobierno y preparar su último volumen sobre la Guerra de los Cien Años.
– Menudo tío, sí. Pero, oye: Me vas a decir cuánto cobran los jueces aquí o no?
Que sí, pesado. Para que te enteres, los salarios de los jueces son públicos y notorios ya que se cuelgan cada año en esta página web:
Teniendo en cuenta que salarios varían en función de de su experiencia y el orden jurisdiccional, en Inglaterra y Gales tenemos que por ejemplo, un Juez de Distrito (‘District Judge’), que es una posición equivalente a un juez de primera instancia e instrucción cobra anualmente 118.237 libras esterlinas, unos 138.000 euros aproximadamente.
– ¿Pero qué me estás contando, Pepe? ¿¿Un juez raso casi 140.000 pavos al año??
Por ahí van los tiros. Y si están en Londres se les pagan 2.000 libras más por el coste de vivir en la capital.
Después van los ‘Circuit Judges’, que son los que están en otras zonas de Inglaterra y Gales con 147.388 libras anuales, que son casi 174.000 euros, euro arriba, euro abajo.
Y los de la ‘High Court’ alcanzan las 198.439 libras ¿Eh? Casi 233.000 euros al año.
– Entonces, en mi caso que estoy en una Audiencia Provincial, ¿cuánto cobran aquí, macho?
Pues mira Antonio, tú ya serías todo un “Lord Justice of Appeal” y estarías en las 225.978 libras. Es decir, poco menos de 265.000 euros anuales.
– ¡Venga ya! ¿Y entonces los jueces del Tribunal Supremo del Reino Unido?
Pues ahí estaríamos ya en las 237.639 libras esterlinas, unos 278.000 euros.
Por cierto, ya que sacamos el tema, Antonio: ¿Cuánto cobra ahora un juez en España?