La famosa empresa de pinturas Crayola ha conseguido que la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos conceda el registro del particular olor de los crayones. Algo que, sin embargo, no tendrá su réplica en la normativa europea.
Las famosas “Crayola” son, para muchos, un claro recuerdo de infancia. Y es que esos bloques de colores de cera se convertían, para muchos, en los primeros momentos frente a su vertiente más artística. Un complemento de la infancia que, ahora, también se ha convertido en un olor referencia.
Así pues, la compañía ha conseguido que la Oficina de Patentes y Marcas de Estados Unidos haya concedido que el olor de estas pinturas se convierta en una marca registrada. Una solicitud que la marca llevaba realizando desde 2018; hasta ahora, sin resultados.
“La marca consiste en una esencia de jabón levemente terroso con toques de arcilla, con matices parecidos al cuero”, destaca la directora de la oficina, Katherine Kelly Vidal, en el escrito de registro de la marca olfativa.
Un “olor a Crayola” que no será marca registrada en Europa
Una victoria para la mercantil de Crayola que, sin embargo, no tendrá posibilidades de repetirse en la normativa europea. Y es que, a pesar de que, a partir de ahora, este olor particular a cera de colores será marca registrada en Estados Unidos, el reglamento europeo no parece incluir los olores como posibles elementos a registrar como marca.
Algo en lo que hace hincapié a través de sus redes sociales la abogada de Propiedad Industrial e Intelectual Yasmina Isabel González Müller.
“Según el Reglamento de la Marca de la Unión Europea (EUTMR), no es posible registrar marcas de olor», explica la abogada. Y es que, tal y como ella misma apunta, «la protección del olor no se puede determinar con claridad y precisión utilizando la tecnología disponible».
«El artículo 3(9) excluye específicamente la presentación de muestras como medio de representación», destaca. Algo que sí aceptaba, sin embargo, el proceso norteamericano.
Registro de marca en Estados Unidos que hará que Crayola se convierta en mucho más que pinturas. Y es que el propio CEO de la compañía, Pete Ruggiero, ya imagina un futuro que «impulse» las ventas gracias a este característico olor de la infancia.