Hoy es el Día Mundial de la Salud Mental, un día que busca visibilizar los desafíos al que se enfrentan las personas que padecen este problema y, también, para intentar que deje de ser tabú.
Y es que, en un mundo cada vez más acelerado y exigente, tener una buena salud mental es clave para el desarrollo personal y profesional.
Por poner datos sobre la mesa, en 2023 se suicidaron más de 4.000 personas en nuestro país, una media de 11 al día. Es la primera causa de muerte no natural, según el Observatorio del Suicidio en España. Una cifra que, en los últimos cuatro años, no ha parado de aumentar.
Incluso la Justicia ha tratado estos asuntos en los tribunales. Ha habido trabajadores que se han quitado la vida al no poder más con la sobrecarga de trabajo.
El suicidio calificado como accidente laboral
El Tribunal Superior de Justicia de Madrid confirmó el 30 de octubre de 2023 la decisión de declarar como accidente laboral el suicidio de un empleado. Lo hizo en su casa en marzo de 2020 y no tenía antecedentes psiquiátricos ni patologías previas.
Trabajaba en la empresa Mercados Centrales de Abastecimiento de Madrid (Mercasa) desde el año 2000. La sobrecarga de trabajo le impedía descansar, así como hacer vida social y familiar. Una situación que la mercantil conocía por los delegados de Prevención, pero no hicieron nada.
En la carta de suicidio pidió perdón a sus compañeros y reconoció haberse equivocado en alguna gestión relacionada con el trabajo. Dijo que no merecía vivir.
Por otro lado, el Tribunal Supremo también avaló la decisión de declarar accidente laboral el suicidio de un trabajador del supermercado Aldi en abril de 2020. La sentencia, de 20 de marzo de 2024, detalló que el hombre había sido sancionado por la empresa tras recibir una denuncia anónima por acoso laboral a una compañera.
De modo que los problemas de índole laboral tenían «una clara conexión temporal» con el suicidio. Pues se habían iniciado apenas unos meses antes «del fatal desenlace». Además, tampoco tenía antecedentes psiquiátricos ni patologías psíquicas previas que pudieran desvincular el fallecimiento del hombre con la problemática laboral que sufría.
Los problemas de salud mental también se encuentran presentes en el mundo jurídico. Es más, el Colegio de la Abogacía de Madrid (ICAM) reveló, a través de un estudio, que el 66% de los letrados había sufrido ansiedad en el último año por asuntos relacionados con el trabajo. El 49,1% reconoció haber sentido que su profesión tenía un impacto negativo en su estado mental o psicológico.
Además, uno de cada diez abogados menores de 30 años ha tenido pensamientos suicidas.
Salud mental en el mundo jurídico
Confilegal, a lo largo del tiempo, ha contado historias sobre profesionales del sector que han padecido enfermedades de salud mental a causa del trabajo. Por ejemplo, en junio de este año, el magistrado José Antonio Baena, del Juzgado de Primera Instancia Nº4 de Torremolinos, confesaba que la depresión le ha hecho perder el pelo a causa de la depresión por la sobrecarga laboral. No tiene ni pestañas.
Explicó que una estadística del Consejo General del Poder Judicial detallaba que cinco juzgados de Torremolinos eran los que más carga tenían de toda Andalucía. Superaba el 200%.
Para el magistrado, la solución a la sobrecarga de trabajo sería más dinero para cubrir las bajas. Y no más jueces, sino más funcionarios. «España es un país que, a diferencia de otros, es muy litigioso, la mediación no funciona, no porque no se intente, sino por la cultura de la gente», dijo.
Por su parte, Daniel Sánchez Bernal, el abogado conocido por luchar contra los señalamientos tardíos, también quiso contar su experiencia a este digital. A raíz de esta lucha le llegó el sentimiento de soledad, el estrés, la ansiedad y la baja autoestima. Se llegó a sentir tan mal que se planteó dejar la profesión, la cual calificó de «dura» a la par que «maravillosa». Se cuestionaba absolutamente todo.
Sufrió mucho cuando empezó a recibir cientos de críticas de «todos aquellos que se sentían molestos por alzar la voz», algo que jamás entendió ni entenderá. Y a ese sufrimiento se le sumaba el que «se le morían los clientes» porque se señalaban juicios para dentro de cuatro años.
Para él, cuidar la salud mental en la profesión es imprescindible. Durante la pandemia sufrió la pérdida de un compañero y amigo que decidió terminar con su dolor. «Jamás sabré qué le pasó, pero cada día cargo con un gran peso invisible por no haberme dado cuenta de que algo le estaba sucediendo».
Desde un punto de vista psicológico
Según explica la psicóloga Pilar López Morales, experta en suicidios, hoy en día cada vez son más los casos de conducta suicida en el ámbito laboral. Las empresas, en ocasiones, no tienen en cuenta la salud mental de sus empleados. Esto conlleva a que sientan síntomas relacionados con ansiedad y depresión. También desmotivación, apatía, nerviosismo, taquicardia, insomnio, fatiga o cansancio.

Pilar López trata a abogados y a todo aquel al que la sobrecarga de trabajo y el estrés del día a día le afecta hasta límites insospechados. Foto cedida.
Una de las principales causas de estos síntomas, señala, es el síndrome de burnout en el que el trabajador siente que está «quemado». En la abogacía concretamente «estos síntomas son bastante comunes por la carga mental que implica su trabajo», explica.
Por ello, anima a todo aquel que se encuentre en esta situación de depresión, ansiedad o estrés acudir a terapia. «Pedir ayuda puede ser tu salvavidas».
También considera importante aprender a gestionar las emociones, así como pasar tiempo de calidad con tus seres queridos. Ve clave la desconexión digital, es decir, desconectar de las pantallas una vez ha finalizado la jornada laboral para así poder separar la vida personal con la profesional.
Entre sus recomendaciones está hacer deporte o descargar energía con alguna actividad de movimiento. Pero, sobre todo, conectar con uno mismo al menos 10 minutos al día «donde simplemente te centres en ti, en cómo te sientes y en tus necesidades».