La fiscal delegada de la sección de delitos de Odio y Contra la Discriminación de Valencia, Susana Gisbert, ha asegurado que la Fiscalía está «al servicio de la sociedad» y no «en una torre de marfil solo para acusar».
Así lo ha expresado durante una ponencia este jueves con motivo del segundo aniversario de apertura de la Oficina de No Discriminación de València.
No cumplimos clichés que determinados medios se empecinan en decir de que somos el brazo ejecutor del Gobierno», ha recalcado.
Gisbert apuesta por «superar las barreras de la infradenuncia»
Gisbert ha apostado por transmitir a la sociedad la idea del Ministerio Fiscal como un «servicio público garante de los derechos de las personas vulnerables», para lo que ha instado a «superar las barreras de la infradenuncia» en los delitos de odio.
«Que aumenten las denuncias es una buena noticia, no se puede interpretar de una manera rápida y decir que es mala, porque quiere decir que, donde antes no se denunciaba, ahora sí», ha reflexionado.
En esta línea, ha resaltado que en la Comunitat Valenciana se está «consiguiendo» avanzar en materia de delitos de odio y ha abogado por «sacar pecho» de sentencias y condenas que se han convertido en «hitos muy importantes» como las de las agresiones del 9 d’Octubre de 2017, la de los insultos al futbolista Vinicius o la del responsable de redes sociales de España 2000.
Gisbert ha subrayado la importancia de la labor de los municipios o las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en la lucha contra los delitos de odio.
Para la fiscal, «otra de las patas» es la formación a funcionarios municipales, para que «sepan distinguir y diagnosticar si se puede haber cometido un delito de odio o discriminación, y actuar y no ser cómplices de una burocracia que hace que las víctimas no sigan adelante» con las denuncias.
Al respecto, ha considerado «muy importante» la atención directa porque, a su juicio, «no hay nada mejor que hablar en persona, por teléfono o por correo». «Hay que tener una vía de comunicación siempre disponible, algo que aquí en Valencia estamos consiguiendo», ha celebrado.
«FALTA DE DIAGNÓSTICO»
Susana Gisbert ha asegurado que los dos «problemas fundamentales» son la «infradenuncia» y la «falta de diagnóstico». Sobre la primera, ha especificado que afecta a las víctimas y ha instado a ofrecer las condiciones idóneas para que estas «se animen a denunciar».
Sin embargo, sobre la segunda, ha advertido de la necesidad de saber «cómo diagnosticar el problema».
En situaciones «urgentes», ha recomendado «denunciar inmediatamente» en el juzgado de guardia, pero, en casos que no requieran «atención inmediata», ha llamado a denunciar en Fiscalía para que «desde el principio» el Ministerio Fiscal esté «metido en el procedimiento y no tengamos que ir a buscarlo».
«Nos facilita mucho las cosas», ha valorado.