Fernando Portillo, presidente de Foro Judicial Independiente (FJI) ha aprovechado la apertura del XXI Congreso anual de la asociación judicial, que se está celebrando en Albacete, para hacer una dura crítica al ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, presente en el acto.
Un discurso en el que, sin embargo, Portillo ha querido tender la mano al ministro socialista para encontrar una vía de encuentro, centrada en las verdaderas necesidades de la Justicia y sus profesionales.
Este miércoles 6 de noviembre, se celebraba la inauguración del XXI Congreso del Foro Judicial Independiente. Un acto en el que tomaba la palabra, en la apertura inicial, el presidente de la asociación judicial, Fernando Portillo. Un discurso de bienvenida en el que, sin embargo, Portillo no dudaba en mostrarse muy crítico con el ministro Bolaños, presente en la celebración.
Ello, destacando las actuales fricciones entre FJI, y el Poder Judicial, con las decisiones tomadas por el Ejecutivo nacional. Y, en concreto, por las reformas propuestas por el ministro.
Unas propuestas que no convencen
«Le agradezco al ministro acudir a este evento. Sobre todo, porque sé que usted sabe que este foro, este grupo de jueces y juezas, no es para nada complaciente con su gestión. Más bien, lo contrario», comenzaba su intervención Fernando Portillo.
Así pues, sacaba a relucir el presidente de FJI la actual polémica con los tribunales de Instancia. «Lo que parecía una buena idea a priori, parece que están resultando un caos allí donde se están implantando. Algo que nos disgusta, pero que no nos sorprende. Ya advertimos que cambiar los nombres de los edificios, y mover de sitio los muebles, y las personas sin invertir adecuadamente, sobre todo, en el número de jueces, no iba a mejorar la Justicia que servimos a la ciudadanía», ha criticado Portillo.
Del mismo modo, el presidente ha sacado a relucir otra de las fuertes polémicas del sector. La modificación del acceso a la carrera judicial.
«Entendemos que sacrifica el mérito y la capacidad por una pretensión de mayor afinidad ideológica. Y si además se usa como excusa para convertir en jueces y fiscales de carrera a casi mil jueces y fiscales sustitutos, la respuesta es mayoritaria de la carrera, en forma concentraciones y una histórica huelga», recuerda.
Unas reformas de Bolaños entre las que también, recuerda Portillo, se encuentra «la de darle la instrucción de los delitos a una Fiscalía en exceso dependiente de un Fiscal General del Estado nombrado por el Gobierno». También «delimitar el ejercicio de la acción popular y nuestra misma libertad de expresión, así como el incumplimiento parcial del acuerdo de mejora salarial que llegamos en 2023, o de su promesa de aumento de plazas judiciales».
Enfado del sector judicial que, para FJI, muestra en parte «un intento de dominar al Poder Judicial. De limar sus aristas y hacerlo más complaciente con un poder político al que incomodan los límites y contrapesos», lamenta.
FJI tiende la mano a Félix Bolaños
«Un observador extraño y poco experimentado ante la vista de estos acontecimientos podría decir que no. Que solo estamos ante la normal dialéctica democrática que se produce entre quien gobierna y aspira a reformar la Justicia, y las asociaciones profesionales que no lo compartimos y expresamos nuestro parecer contrario», explicaba Portillo.
Algo muy distinto para el presidente de FJI.
«Lo que un observador iluso no puede pasar por alto, y compañeros aquí presentes esperan que yo no pase por alto, son las veces que ha puesto en duda públicamente la imparcialidad e independencia de los jueces. Especialmente, de los encargados de los casos de corrupción que afectan al entorno del Gobierno. Algunos de esos jueces son asociados nuestros» criticaba.
Señalamiento por parte del ministro que también se producía hacia FJI. Ello, acusando a la asociación de oponerse «a la creación de becas para los opositores. O decir que sólo un juez hizo huelga, cuando aquí hay decenas de ellos. O que somos una asociación conservadora, cuando de lo que esta asociación hace gala es de su honestidad y por ser apolítica», enumeraba.
Discurso que, sin embargo, Portillo culminaba tendiendo la mano al ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes.
«Quiero acabar tendiéndole la mano con esa honestidad. En FJI siempre va a encontrar una asociación dispuesta a aplaudir y empujar aquellas iniciativas que de verdad mejoren las condiciones de nuestro trabajo, y la independencia de nuestra labor. En ello, siempre encontrará aquí a un aliado», concluía.