El exdirector general de la Policía Nacional, Ignacio Cosidó, ha negado este miércoles ante la Audiencia Nacional haber tenido conocimiento en 2013 del presunto operativo parapolicial conocido como ‘Kitchen’, supuestamente impulsado desde el Ministerio del Interior durante el Gobierno de Mariano Rajoy para sustraer información al extesorero del Partido Popular, Luis Bárcenas.
Durante su declaración como testigo en el juicio del denominado ‘caso Kitchen’, Cosidó ha sostenido que su único conocimiento en aquel momento se limitaba a la existencia de una investigación policial vinculada al caso Gürtel.
En concreto, ha señalado que estaba al tanto de una investigación desarrollada por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal, pero ha insistido en que desconocía cualquier operativo paralelo o ajeno a los cauces judiciales.
El exresponsable policial ha subrayado que no le consta haber escuchado en aquel momento referencias a términos como “Kitchen” o “cocinero”, denominaciones con las que posteriormente se ha identificado el presunto dispositivo. Esta afirmación la realizó al ser interrogado por la acusación popular ejercida por el PSOE.
No conocía el término ‘Kitchen’
A preguntas del Ministerio Fiscal, Cosidó también rechazó haber tenido conocimiento de actuaciones específicas de la Dirección Adjunta Operativa (DAO) orientadas a recabar información del entorno de Bárcenas. En su testimonio, recalcó que siempre entendió que las investigaciones con relevancia judicial se desarrollan bajo la dirección de jueces y fiscales, y que su nivel de información se limitaba a la existencia de la investigación, sin entrar en detalles operativos.
Según las pesquisas, ese presunto operativo habría sido coordinado desde la DAO, entonces dirigida por Eugenio Pino, también acusado en el procedimiento. No obstante, Cosidó ha asegurado no recordar que Pino le trasladara información relacionada con la obtención de datos bancarios de Bárcenas, más allá de lo que pudiera encuadrarse en la investigación general del caso Gürtel.
En la misma línea, el exdirector general negó haber intervenido en la asignación de cometidos al comisario jubilado José Manuel Villarejo, uno de los principales acusados. Cosidó ha descrito su relación con Villarejo como carente de confianza, lo que, a su juicio, habría hecho inapropiado encomendarle una misión de esa naturaleza.
Finalmente, también descartó haber abordado con el entonces secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, detalles concretos sobre actuaciones de la DAO relacionadas con Bárcenas. Según su versión, los intercambios entre ambos se limitaron a información general sobre la investigación llevada a cabo por la UDEF, sin que él dispusiera de un conocimiento preciso de las actuaciones desarrolladas por dicha unidad.