Sin que sea admisible como único medio de prueba la acreditación de que existe dicha unión desde 6 meses antes a través de comunicaciones en locutorios.
Se trata de una pieza separada de la macrocausa de los ERE presuntamente fraudulentos y las ayudas directas supuestamente arbitrarias y sin publicidad.
Se debe centrar en el asunto por el que reabrió el caso el pasado julio, por los encargos de Larsen a Villarejo en relación con una asistente personal.