La Dirección General de la Policía le concedía inicialmente una reducción del 50%, y después un 75%, pero seguía siendo “insuficiente”, según la afectada.
Como ya había adelantado en sus intervenciones mediáticas antes del juicio, Arantxa Sánchez Vicario echó la culpa de la gestión de su patrimonio a su exmarido, Josep Santacana.