José Luis Cervero: ‘Los asesinos y violadores en serie no se rehabilitan’
José Luis Cervero, arriba, a la derecha, sobre dos imágenes de Pedro Jiménez, a la izquierda, quien asesinó a dos policías nacionales en prácticas durante un permiso, y Juan Manuel Valentín, el asesino de Olga Sangrador, que volvió después a abusar de otra menor.

José Luis Cervero: ‘Los asesinos y violadores en serie no se rehabilitan’

Mas del 90 % de los pederastas reincide, según la criminóloga Beatriz de Vicente
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06/8/2018 00:00
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Actualizado: 06/8/2018 13:10
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José Luis Cervero, criminólogo y guardia civil, manifiesta a Confilegal que los autores de delitos comunes con el tiempo pueden llegar a rehabilitarse, pero que los asesinos y violadores en serie nunca. “Está demostrado científicamente que una vez que estén en libertad seguirán haciéndolo”, afirma.

Cervero explica que generalmente son psicópatas, que “el psicópata desalmado no tiene sentimientos ni emociones, y que la falta de empatía le obliga a seguir matando o violando porque se les van almacenando una serie de fantasías en su mente que le llevan a hacerlo creyendo que así se va a liberar de ellas”.

De hecho, indica que “aprovechan el tiempo que están privados de libertad para reflexionar sobre cómo cometieron el delito, los posibles errores que tuvieron y cómo evitarlos en la próxima vez”. “Tratan de mejorar su estilo para no ser detenidos ni descubiertos”, expresa.

El anterior responsable de Instituciones Penitenciarias, Ángel Yuste, también advierte de que los violadores son “un gran peligro porque tienen una tasa de reincidencia muy alta”. En el caso de los pederastas, “más del 90% reincide”, según la abogada y criminóloga Beatriz de Vicente.

Éste es el caso de José María Real López, condenado por asesinar en el municipio lucense de Vilalba a la niña María del Carmen (‘Maruchi’) Rivas, sólo tardó dos horas en volver a abusar de otra menor tras quedar en libertad; y de Marcelino Fernández Arnaiz, más conocido como ‘el pederasta de Astillero’, que tardó tres días en abusar supuestamente de otra tras cumplir la condena de cinco años de cárcel por haber abusado sexualmente de una niña de seis años el 13 de octubre de 2002 en Torrelavega.

‘El pederasta de Astillero’ ha sido detenido por delitos sexuales cometidos contra menores en 1980, 1983, 1986, 1990, 1999, 2000, 2002 y 2003.

Los homicidios y los delitos sexuales provocaron un repunte de la criminalidad en 2017. Está en 43,8 infracciones por cada mil habitantes, frente a las 43,2 de 2016.

Las violaciones han subido un 10,6%, al producirse 1.382. En general se han incrementado todos los delitos contra la libertad e indemnidad sexual, que ascienden a 11.692, un 7,8% más.

También han crecido los homicidios dolosos y asesinatos consumados: 308 frente a 294 en 2016, cuando por primera vez en una década este tipo de delito bajó de 300 y situó a España como el segundo país de la UE con la menor tasa de homicidios tras Austria.

Con la derogación de la ‘doctrina Parot’, a partir de noviembre de 2014 han ido quedando libres algunos de los peores historiales carcelarios. Además de etarras, 169 asesinos y violadores de niños y mujeres. Hasta el momento, cuatro de los violadores excarcelados han vuelto a reincidir.

Se trata de Félix Vidal Anido, conocido como el ‘violador del estilete’; Pablo García Ribado, conocido como ‘el violador del portal’; Antonio García Carbonell; y Pedro Luis Gallego, rebautizado como el ‘violador de La Paz’.

Otros de los depredadores sexuales de la historia negra española que tras salir de prisión o en un permiso penitenciario han vuelto a reincidir son José Francisco de la Cruz, alias ‘El Boca’, que a los tres meses de quedar en libertad, tras 21 años de condena por la agresión sexual y el asesinato de una niña, cometió otra violación.

También Santiago del Valle, que fue condenado por abusos en 2002, eludió la cárcel durante seis años, y en 2008 asesinó a la pequeña Mari Luz Cortés, de cinco años. Además, desde prisión intentó apadrinar a una niña colombiana de entre 10 y 12 años a través de una ONG.

A ellos se suma el pederasta de Ciudad Lineal, Antonio Ortiz, condenado a 70 años y medio de cárcel. Este sujeto estuvo cuatro veces en prisión por diversos delitos y denuncias de agresiones sexuales entre 1993 y 2001. Contra el informe de los expertos penitenciarios, la Audiencia de Madrid lo dejó en libertad antes de cumplir los nueve años a los que fue condenado en el 2000 por una agresión a una niña.

Más pederastas o violadores que volvieron a las andadas son Pablo García Ribado; Antonio García Carbonell; Elías Román; Alejandro Martínez Singuí; Féliz Vidal Anido; Fernández; T. L. N.; Valentín Tejero y Pedro Luis Gallego.

Otro es José Enrique Abuín Gey, alias ‘El Chicle’, autor confeso del asesinato de la joven madrileña Diana Quer -cometido el 21 de agosto de 2016-, casi 500 días después, el 23 de diciembre de 2017, también abordó a tres jóvenes.

Cuando éstas vieron en los medios de comunicación la foto del detenido por la desaparición y la muerte de Diana Quer, lo identificaron sin ninguna duda, según confesaron en Espejo Público, conscientes de que estuvieron a punto de ser víctimas de ‘El Chile’.

APROVECHARON PERMISOS PENITENCIARIOS PARA VOLVER A LAS ANDADAS

Varios presos han aprovechado un permiso penitenciario para persistir en el delito, como hicieron Pedro Jiménez y Juan Manuel Valentín.

Durante un permiso, Pedro Jiménez asesinó a dos mujeres policías en Hospitalet de Llobregat (Barcelona) en 2004, y violó a una de ellas; hechos por los que fue condenado a 93 años de cárcel y 11 meses.

Juan Manuel Valentín también aprovechó un permiso para raptar, violar y asesinar a la pequeña Olga Sangrador, de 9 años.

También volvió a violar tras pasar 15 años en la cárcel por tres violaciones, Borja P.L., de Camas (Sevilla). Estaba en régimen de semilibertad derivado del tercer grado penitenciario. En marzo de 2016 volvió a prisión.

‘LA CÁRCEL NO SIRVE PARA NADA’, AFIRMA EL PRESO QUE INSPIRÓ A ‘MALAMADRE’

Incluso un antiguo preso, Santiago Cobos, que inspiró a ‘Malamadre’ de ‘Celda 211’, afirma que la cárcel no sirve “para nada”. Asegura que la prisión “saca lo peor de ti mismo” y es “una escuela de delincuencia”.

Entre quienes consiguen transitar la vía de la reinserción está Manuel Estévez, un exmaquinista de Renfe que en 2006 ingresó en prisión por dos delitos de tráfico de drogas y en enero de 2012 salió con una licenciatura en Derecho, y ejerce como abogado.

La madre de Sandra PaloMaría del Mar Bermúdez -la joven de 22 años, de Getafe, que fue brutalmente asesinada por cuatro individuos, tres de ellos menores de edad– confía en la reinserción, “pero de un preso común, no de un asesino”.

La joven fue violada repitas veces, atropellada en hasta 15 ocasiones, y quemada viva con gasolina, “uno de los crímenes más desproporcionados, viles, inhumanos y sangrantes que existen”, como destacó el Ministerio Fiscal.

La familia de Sandra Palo organizó una concentración el pasado 19 de mayo en la Puerta del Sol de Madrid para rendir homenaje a su hija en el 15 aniversario de su asesinato; el abuelo de Marta del Castillo, la madre de Diana Quer, Mari Mar Blanco y Pablo Casado apoyaron a los padres de la joven. / Confilegal

Sólo uno de sus asesinos cumple condena en la actualidad. Se trata de Francisco Javier Astorga Luque, alias ‘El Malaguita’, el único que era mayor de edad. Fue sentenciado a 64 años de cárcel. Está preso en Herrera de La Mancha, en Ciudad Real.

Según ha podido saber Confilegal, “está en el módulo 3, donde hay todo tipo de internos. Se relaciona con todo el mundo y se dedica a repartir la comida. No ha tenido ningún parte y pasa desapercibido”. Su víctima hubiera cumplido 37 años el pasado enero.

Los otros asesinos de Sandra Pablo no llegaron a pisar la cárcel por estos espeluznantes hechos. Se les aplicó la Ley del Menor. Rafael Fernández García, alias ‘El Rafita’, cometió el crimen con 14 años y quedó en libertad en 2007.

Ramón Santiago Jiménez y Juan Ramón Manzano Manzano, alias ‘Ramoncín’, que tenían 16 entonces, salieron en 2011 y 2012, respectivamente.

La reforma de la Ley del Menor es una reivindicación los padres de Sandra Palo desde la sentencia contra los asesinos de su hija, para evitar que delitos graves cometidos por menores queden «impunes”.

María del Mar Bermúdez y su marido Francisco Palo reclaman que se rebaje la edad penal de los 14 años a los 12 y que se suban las condenas, y también que pasen con 18 años a la cárcel.

En 2008, la reforma de la Ley del Menor fue una de las promesas electorales del expresidente Mariano Rajoy (PP). Salió del Gobierno sin haberla cumplido, 10 años después.

PERSISTEN EN EL DELITO Y SUMAN UNAS 50 RESEÑAS POLICIALES

Cabe destacar que entre los tres asesinos de su hija suman ya unas cincuenta reseñas policiales.

Rafael Fernández García, ‘El Rafita’, tiene más de una veintena de antecedentes, algunos cometidos durante su etapa de libertad vigilada, mientras cumplía la segunda fase de las medidas judiciales establecidas por el crimen de Sandra Palo, otros después.

Rafael Fernández García, alias ‘El Rafita’, uno de los secuestradores, violadores y asesinos de Sandra Palo, se inició en el delito a muy temprana edad; a los siete años ya era ‘tironero’. EP

La mayoría han sido por robo de vehículos, usurpación de vivienda, daños y delitos contra la seguridad vial. Ha ingresado al menos en dos ocasiones en prisión, de la que ha salido a los pocos meses.

A finales del pasado febrero fue detenido por robo y despiece de coches, tras pasar por el penal de Segovia.

‘CASO SANDRA PALO’

Madrid. 2.30 de la madrugada de un sábado del mes de mayo de 2003. Son las fiestas de San Isidro. Sandra ha salido con sus compañeros del taller ocupacional, y a esa hora decide regresar a su casa, en el barrio getafense de Las Margaritas. Ese mismo día recibe la Primera Comunión su hermano pequeño y quiere estar pronto en casa.

Avisa a sus padres de que está en plaza Elíptica (Carabanchel) a punto de subir al autobús. Sin embargo, nunca llega a coger el transporte público. En su camino se cruzan cuatro individuos que la obligan a montar en su coche. La trasladan hasta un descampado junto a la carretera de Toledo, que da acceso a una fábrica de rótulos de Leganés.

Sandra fue violada por turnos, atropellada en unas 15 ocasiones y quemada viva. Por la mañana, un camionero encontró su cuerpo carbonizado en la cuneta.

El caso de Sandra Palo es uno de los crímenes más atroces de la reciente crónica negra española; el pasado 17 de mayo se cumplieron 15 años del asesinato de esta joven.

“A mi hija no se le ha hecho Justicia”, sentencia María del Mar Bermúdez, madre coraje, “víctima del terrorismo callejero”.

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