La Guardia Civil de Melilla, en el marco de la operación “AZHIRA”, dirigida por el Juzgado de Instrucción número 2 de la ciudad, ha desarticulado una importante organización dedicada al tráfico de seres humanos.
En su última fase, la operación se ha saldado con la detención de tres personas de nacionalidad marroquí considerados los cabecillas.
Esta mafia introducía en Melilla a inmigrantes de procedencia subsahariana ocultos en dobles fondos de vehículos a través de los pasos fronterizos con Marruecos.
Les cobraban 4.500 euros a cada una.
En el último trimestre, se presume que habrían introducido en la Ciudad a 44 personas, lo que habría supuesto un beneficio neto para la organización de unos 200.000 euros.
Para dar apariencia de normalidad, simulaban ser una familia, sentaban a las mujeres en los asientos delanteros junto al conductor y en los traseros a niños de corta edad, justo en el lugar donde debajo iban los inmigrantes ocultos en situaciones lamentables, con serio riesgo para su integridad física por asfixia, cortes o inhalación de gases, según detalla el Cuerpo Armado en un comunicado.
Esta situación a la que eran sometidos requería en muchas ocasiones de la atención por parte de los agentes para rescatarlos, ofrecerles asistencia médica in situ e, incluso, su derivación a centros hospitalarios.
Trato como «mercancía»
La organización criminal estaba integrada por un número superior a trece personas y con una «perfecta estructura» en la que estaba definido el reparto de funciones.
Unos dinamizaban las entradas, otros coordinaban las extracciones de los migrantes del interior de los vehículos y los conductores se convertían en cómplices necesarios al participar en el perfeccionamiento del delito.
Las víctimas eran transportadas semidesnudas y tras ser extraídas en distintos puntos de la ciudad, «alejados de miradas indiscretas y con grandes medidas de seguridad para no ser descubiertos», los traficantes “los tiraban como mercancía, les arrojaban ropa y dejaban a su suerte”, huyendo rápidamente del lugar.
Además, los componentes de la organización criminal amenazaban a las víctimas con infringir daño a sus familiares o a ellos mismos, si colaboraban con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.
Mafia desarticulada
Desde el inicio de la investigación en enero de 2017, se les ha neutralizado un total de 40 vehículos dedicados al transporte de personas ocultas en dobles fondos y han sido 52 las personas detenidas, todas ellas de nacionalidad marroquí, como presuntos autores de delitos contra los derechos de los ciudadanos extranjeros y se estima que los beneficios obtenidos rondan los 800.000 euros.
A la organización se les atribuye la introducción en la ciudad de cerca de 200 personas por ese peligroso procedimiento.
A pesar de que esta mafia tenía un rápido poder de recuperación ante las distintas intervenciones que sufrió, con la última realizada la semana pasada, la Guardia Civil la considera desarticulada teniendo en cuenta la detención de tres de sus integrantes más relevantes, también de nacionalidad marroquí.
El resultado de la última fase de la Operación, realizada en los últimos tres meses, ha sido la detención de nueve personas, cuatro vehículos intervenidos y la neutralización de su infraestructura logística.
En los últimos 5 años, la Guardia Civil ha interceptado 185 vehículos y ha detenido a 244 personas. Y en lo que llevamos de año, 24 vehículos y 35 personas detenidas.