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Condenan a 8 menores que acosaron durante años a una compañera de instituto

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La Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Alicante presidida por Dolores Ojeda Domínguez e integrada por las magistradas Francisca Bru Azuar y María Amparo Rubió Lucas, ha impuesto cien horas de trabajos en beneficio de la comunidad a ocho menores que acosaron durante por lo menos 3 años a una compañera de Instituto.

Lo sucedido en todo este tiempo ha causado, dice la Sala, “un importante sufrimiento” a la víctima “afectándole psicológicamente y motivando el cambio de sus hábitos, negándose a salir a la calle o dejando de asistir al instituto”, añade.

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Entiende la Audiencia Provincial que la víctima no tenía ningún motivo de animadversión que justificara una falsa denuncia contra sus compañeros. Y, en consecuencia, confirma la sentencia dictada por el Juzgado de Menores número 1 de Alicante con fecha 5 de abril de 2018, que les condena por delitos contra la integridad moral.

A dos de ellos, que agredieron a la víctima y a su pareja, les considera autores, además, de dos delitos leves de lesiones. Seis de los menores deberán realizar tareas socioeducativas durante nueve meses y dos de ellos durante un año. Ninguno de los ocho condenados podrá acercarse ni comunicarse con la víctima.

Los padres de los ocho menores deberán hacer frente a una indemnización de 3.000 euros por los daños morales causados a la niña. Los dos condenados por lesiones indemnizarán a la menor con 300 euros y a su pareja, que también resultó herido, con 750 euros.

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Dentro y fuera del Instituto

Los hechos enjuiciados se remontan al curso 2012/2013 cuando la menor sufrió por parte de algunos compañeros insultos de forma “sistemática”, prácticamente a diario, como “gorila, marimacho” y en ocasiones también “hija de puta, guarra…”.

Este acoso se extendió hasta 2016 dentro y también fuera del Instituto. Además, se fueron uniendo otros compañeros. Llegó a recibir llamadas telefónicas anónimas de madrugada, insultos a través de la ventana de su domicilio donde también tocaban el timbre… Estas actitudes se produjeron por parte de otros menores del grupo en la piscina de la urbanización común o en el parque.

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Incluso, ya en 2016, la chica y su novio se encontraron con otros dos compañeros en un centro comercial y comenzaron a dirigirla las expresiones ofensivas habituales como “gorda, gorila, niñata, hija de puta, a las que siguieron las agresiones, en concreto, un bofetón y una zancadilla que provocaron que la víctima cayese.

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Como consecuencia, sufrió una contusión en la rodilla derecha. Su novio resultó lesionado en el brazo izquierdo.