PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Pablo Ibar declarado culpable del triple asesinato que lo mantiene en prisión desde 1994

EL 25 DE ENERO EL JUEZ DENNIS BAILEY PRONUNCIARÁ LA SENTENCIA, QUE PODRÁ SER DE MUERTE O CADENA PERPETUAPablo Ibar pasó 16 años en el corredor de la muerte, de los 24 que lleva en prisión.
|

El tribunal popular del condado de Broward, en Fort Lauderdale, Florida, Estados Unidos, que juzgaba a Pablo Ibar por un triple asesinato ocurrido hace 24 años lo ha declarado culpable.

El juez del caso, Dennis Bailey, oído el veredicto, tiene que ahora que dictar sentencia contra Ibar: o pena de muerte, como pidió el fiscal

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Ahora el juez encargado del caso, Dennis Bailey,  dictará sentencia contra Ibar el próximo 25 de enero. La pena podría ser de cadena perpetua o, según volvió a pedir el fiscal Chuck Morton -el mismo que lo acusó en 2000-, o cadena perpetua.

El jurado popular, formado por 12 miembros, ha declarado culpable a Ibar -sobrino carnal del desaparecido campeón español de los pesos pesados de boxeo José Manuel Ibar, “Urtain”– de los seis cargos que pesaban contra él.

El veredicto culpabilidad de culpabilidad ha sido unánime. Como manda el código procesal penal del Estado de Florida, fue entregado  por escrito al juez encargado Bailey.

PUBLICIDAD

Ibar fue hallado culpable de los seis cargos a los que se enfrentaba, tres de ellos por asesinato en primer grado (equivalente al asesinato en España), además de robo y robo a mano armada, por la muerte a tiros y por la espalda de Casimir Sucharski, dueño de un club nocturno, y de las jóvenes Sharon Anderson y Marie Rogers.

Después de tres juicios, los dos primeros nulos, en el año 2016 la Corte Suprema de Florida anuló la pena de muerte que le fue impuesta en el año 2000 y ordenó un nuevo juicio con jurado popular en Fort Lauderdale, la ciudad del sureste de Florida donde Ibar nació el 1 de abril de 1972, éste supone un revés definitivo.

PUBLICIDAD

Mientras el juez  iba leyendo el veredicto para cada uno de los cargos, Michael Ibar, el hermano de Pablo, manteniendo las lágrimas pasó el brazo por los hombros de Tanya, esposa del acusado, quien a su vez cerró los ojos y apretó los labios para contener la angustia y el dolor.

PUBLICIDAD

Ibar, que, además de la estadounidense, tiene la nacionalidad española desde 2001, lleva 24 de sus 46 años preso, pues a pesar de “la ausencia de pruebas físicas” que le conecten con el triple asesinato, según reza el fallo de la Corte Suprema de 2016, la justicia de Florida le ha negado siempre la libertad bajo fianza.

La familia de Ibar se ha mostrado visiblemente derrotada por el veredicto del jurado, que prolonga un calvario de 24 años.

El propio padre de Pablo, Cándido Ibar, ha asegurado a los medios que la declaración de culpabilidad “no se puede explicar, ni entender”.

Cándido, sentado en un extremo de la banca, se cubrió el rostro con las manos durante la lectura de la sentencia a Ibar, que de los 25 años preso, 16 los ha pasado  en el corredor de la muerte.

Pablo Ibar siempre ha proclamado su inocencia.

PUBLICIDAD

Los rostros de los abogados de la defensa, liderados por Benjamin Waxman, reflejaron visiblemente la decepción por este revés judicial.

Habrá apelación

Este cuarto juicio desveló puntos oscuros e “irregularidades” en el proceso, desde las contradicciones y negligencias en que incurrió el detective encargado de la investigación, Paul Manzella, hasta el borrado de dos cintas de vídeo de un club nocturno que se hallaban bajo custodia policial, tal como lo había denunció la defensa.

Waxman, profundamente afectado puesto que lleva el caso desde 2005, dijo a Efe que apelarán la sentencia, mientras que Joe Nascimiento, otro de los abogados, señaló por su parte que pedirán al juez que imponga cadena perpetua y no la pena de muerte.

Ahora se abre el último momento del juicio en el que el juez Baily oído el jurado interpondrá la pena correspondiente a Ibar que podría ser la pena de muerte que pide el fiscal o la cadena perpetua. En ambos casos, la defensa apelará ambos resultados.

Fuera de ya de la sala, la esposa se fundió en un abrazo con los familiares de Ibar, quienes rápidamente la arroparon, y luego abandonó los tribunales muy afectada, a la vez que muchos otros rompieron a llorar.

Aun tuvo fuerza de ánimo Cándido, el padre, para dirigirse a los medios y decir que el veredicto de culpabilidad “no se puede explicar, ni entender”. “Esto no me lo esperaba. Juicio nulo sí, pero esto no. ¡Guilty! [culpable]”, exclamó.