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Se reabre la instrucción del caso Alvia para investigar una denuncia de borrado de datos por parte de Talgo

La Audiencia de La Coruña ve "ineludible" indagar los hechos, tanto por "la supuesta destrucción de pruebas", como por conocer "la situación en que se hallaba el tren"Imagen del accidente de tren de Angrois en 2013, en el que fallecieron 80 personas y hubo 144 heridos. Foto: EP
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La Audiencia Provincial de La Coruña ha decidido hoy la reapertura de la instrucción sobre el accidente del tren Alvia ocurrido en julio de 2013 en Angrois (Santiago) para que el juez investigue una denuncia de un extrabajador que asegura que responsables de Talgo ordenaron el borrado de datos sobre averías del tren pasadas escasas horas del siniestro.

En un auto, dictado hoy, deja sin efecto el cierre de la instrucción, decretado hace casi un año, en diciembre de 2018, por el titular del Juzgado de Instrucción número 3 compostelano, el magistrado Andrés Lago Louro.

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El tribunal considera que «resulta ineludible investigar los hechos expuestos» por la plataforma de víctimas, «tanto por lo que se refiere a la supuesta destrucción de pruebas como a la situación en que se hallaba el tren y su posible relación con el accidente, que ha sido uno de los objetos principales de la investigación».

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«Ello determina necesariamente la vuelta de las actuaciones a la fase de diligencias previas para que con la máxima celeridad posible se depuren estos hechos», afirman los magistrados.

Están imputados el maquinista, Francisco José Garzón, y el exjefe de seguridad de Adif, Andrés Cortabitarte, por 80 supuestos delitos de homicidio y 144 de lesiones por imprudencia profesional grave, el primero por circular con un exceso de velocidad y el segundo por deficiencias en el análisis de riesgos.

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El accidente ocurrió el 24 de julio de 2013, a las 20:41.

El Alvia que hacía el recorrido entre Madrid y Ferrol (A Coruña) descarriló a escasos tres minutos de la estación de Santiago, en la curva de A Grandeira, en Angrois.

Francisco José Garzón, el maquinista, reconoció que había entrado en la curva a 190 kilómetros por hora, más del doble de la velocidad indicada (80 km/h). La caja negra determinó que frenó siete segundos antes del impacto y que el tren circulaba a 179.

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Garzón contó que justo antes de activar el freno estaba hablando por teléfono con el interventor del convoy.

«Me despisté», admitió en la comisión de investigación en el Congreso de los Diputados.

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Dijo que está arrepentido y que ojalá hubiese fallecido él si con ello se hubiese podido evitar una sola de las muertes. También denunció que«era un accidente anunciado».

La plataforma de víctimas del accidente del tren Alvia aplauden la reapertura de la causa para «que se investiguen todos los hechos».

«Contentos de que se investiguen todos los hechos porque queremos saber toda la verdad, es lo que llevamos reclamando más de seis años», ha destacado el portavoz de la asociación, Jesús Domínguez.

Además, ha denunciado «ninguneo» por parte de Talgo. Dice que tras conocer los hechos relatados por el técnico -que les aportó una declaración jurada, la cual niega la compañía al afirmar que es una denuncia «falsa»-, la plataforma solicitó por carta al presidente de la empresa que abriese una investigación interna para determinar lo que había ocurrido, pero, según Domínguez, no contestó.

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