El exmagistrado Fernando Presencia fue detenido en plena calle, trasladado en un vehículo policial, conducido a comisaría y, una vez allí fichado –con la consiguiente toma de huellas, medición de altura y fotografías de frente y perfil–, solo con el objetivo de serle comunicada una sentencia.
La orden de detención, «totalmente irregular e ilegal», según Presencia, fue dictada por la titular del Juzgado de lo Penal 3, con sede en Talavera de la Reina, Marta Vicente de Gregorio.
Lo paradójico es que la vivienda del exmagistrado se encuentra a apenas 200 metros en línea recta de la sede de los Juzgados de Talavera.
«El artículo 160 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal dice con toda claridad que ‘Si por cualquier circunstancia o accidente no se encontrare a las partes al ir a hacerles la notificación, se hará constar por diligencia y bastará en tal caso con la notificación hecha a sus Procuradores’. No era necesario detenerme. Es más que evidente que la magistrada se ha extralimitado en sus poderes. Ha traspasado la raya roja prohibida«, afirma Presencia.
El arresto se produjo el pasado 28 de noviembre a las 8 de la mañana, cuando salía de su casa para pasear a sus perros antes de llevar a sus hijos al colegio.
“Fue a la altura de uno de los semáforos de la Avenida de la Real Fábrica de la Seda de Talavera, cuando se me acercó un policía de paisano, que me enseñó su placa y me dijo: ‘lo siento Señoría, pero está usted detenido’, momento en el que introdujeron, junto con mis perros, en un vehículo camuflado», explica Presencia a Confilegal.
En la comisaría le permitieron hacer una llamada telefónica a su mujer. Después le bajaron a los sótanos para ficharlo.
«Cuando regresé a la planta baja ya había una abogada del turno de oficio esperándome. Allí me leyeron mis derechos pero me comunicaron que no podían recibirme declaración porque no se me imputaba ningún delito», añade Presencia.
«Según me explicaron, la orden detención había sido librada por el Juzgado de lo Penal con sede en Talavera de la Reina, al parecer para notificarme una sentencia. En ese momento, la abogada del turno de oficio dio un respingo y dijo que ‘era la primera vez que veía que alguien era detenido para notificarle una sentencia’», señaló.
Presencia fue después trasladado a los Juzgados.
«Una vez allí, y al contrario del trato correctísimo que recibí en todo momento por parte de los agentes de policía, sin embargo el trato de los funcionarios del juzgado fue bastante insolente. Me negaron la posibilidad de declarar, y tampoco fui puesto a disposición del juzgado de guardia», relata.
«Todo su empeño, sobre todo por parte de la jueza Marta Vicente de Gregorio y del secretario judicial César Rufo Llorens, era que me diera por notificado una sentencia, pasando por alto el hecho de que para llevar a cabo esa tentativa de notificación se había ordenado la comisión de un delito de detención ilegal«.
«La situación llegó a su fin cuando uno de los agentes de policía sugirió la posibilidad de que el juzgado tramitara un habeas corpus. En ese momento, la jueza de lo Penal, visiblemente irritada, ordenó que abandonáramos el Juzgado. Ya en la calle, y después de despedirnos todos cortésmente (los policías y yo), regresé a mi domicilio», indica.
En total, fueron dos horas y media de pesadilla.
La sentencia objeto de comunicación era la de una condena que se le impuso a Presencia por calumniar al presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, Vicente Rouco.
PRESENCIA PUSO DESPUÉS DOS DENUNCIAS, UNA ANTE EL CGPJ Y OTRA ANTE LA POLICÍA
Fernando Presencia no ha dejado que las cosas corrieran. El 1 de diciembre, tres días después, interpuso una denuncia ante el Consejo General del Poder Judicial contra la magistrada De Vicente Gregorio y contra el presidente del TSJCLM, sobre los que solicitó la aplicación de protocolo de prevención de todas formas de acoso en la carrera judicial, interesando así mismo contra los referidos magistrados la apertura de procedimiento disciplinario formal.
«Mi detención ha sido un acto de represalia prohibido por el protocolo, lo que además, puede constituir un delito detención ilegal», relata.
De la misma forma, interpuso otra denuncia ante la Comisaría de Policía dando cuenta de los mismos hechos a fin de que sean investigados.