Hoy 19 de julio el Boletín Oficial del Estado ha publicado la jubilación de Rafael Mozo a los 72 años. Según las normas fijadas, su sucesor debería ser el catedrático de Derecho Civil y abogado, Vicente Guilarte, que asumió dicha responsabilidad a propuesta del PP al ser el miembro de más edad.
Hoy se celebrará un Pleno donde se iniciará el debate sobre los requisitos que deberá cumplir el futuro presidente en funciones.
Si Vicente Guilarte declinara asumir dicha responsabilidad, su sustituto sería el magistrado del Tribunal Supremo, Wenceslao Olea, también conservador, por lo que se podría abrir el contencioso sobre si tendría que asumir también la Presidencia en funciones del Tribunal Supremo, que ostenta en la actualidad Francisco Marín Castán, presidente de la Sala de lo Civil, por tener la misma categoría.
Rafael Mozo ingresó en la carrera judicial en el año 1985 y estuvo destinado en Sant Feliu de Guixols, Sepúlveda, Leganés y Madrid. Posteriormente estuvo en la Audiencia Provincial de Madrid.
Fue nombrado vocal del CGPJ en 2013 y el 13 de octubre 2022 fue nombrado presidente en funciones para sustituir a Carlos Lesmes, que se marchó de forma voluntaria el pasado 9 de octubre tras cuatro años y medio de bloqueo del CGPJ.
Mozo entró al CGPJ por el turno reservado para jueces y magistrados, de modo que, una vez llegado a la edad de jubilación obligatoria para éstos, que son los 72 años pierde la condición que le dio derecho a acceder al Consejo, debe abandonar también su asiento en el órgano de gobierno.
En estos años, el Consejo ha sufrido la jubilación de Rafael Fernández Valverde, el fallecimiento de Victoria Cinto y las dimisiones de Concepción Sáez y Carlos Lesmes.