El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) ha rechazado las demandas presentadas por dos ciudadanos británicos –A.L. y E.J.– que impugnaron la legalidad de la recopilación de datos de usuarios de EncroChat por parte de las autoridades francesas, así como la transferencia de dicha información al Reino Unido.
Los demandantes alegaban que estas acciones habían violado su derecho a la privacidad, protegido por el artículo 8 del Convenio Europeo de Derechos Humanos.
EncroChat era una plataforma de telecomunicaciones encriptada, que utilizaba móviles modificados conectados a un servidor localizado en Francia y que estaba siendo utilizada mayoritariamente por organizaciones criminales debido a su seguridad y anonimato.
Este sistema empleaba teléfonos móviles modificados que permitían a sus usuarios enviar mensajes cifrados a través de un servidor localizado en Francia.
Entre 2016 y 2020, se distribuyeron más de 66.000 dispositivos en 122 países.
Sin embargo, en 2020, las autoridades francesas y neerlandesas lograron intervenir la red y, mediante un hackeo remoto, interceptando comunicaciones entre usuarios de todo el mundo.
La información extraída de EncroChat fue considerada una pieza clave en la lucha contra el crimen organizado.
A través de la Orden Europea de Investigación (OEI), un mecanismo de cooperación judicial entre Estados miembros de la Unión Europea, emitida por la Fiscalía del Reino Unido –que entonces era parte de la Unión Europea– los datos recopilados por las autoridades francesas fueron transferidos a Gran Bretaña, donde fueron utilizados para imputar a varios sospechosos, incluidos los demandantes A.L. y E.J.
Ambos fueron detenidos en junio de 2020 y acusados por tráfico de drogas y otros delitos graves en base a la información obtenida de EncroChat, la cual fue utilizada como prueba de cargo.
La OEI permite a un Estado solicitar asistencia de otro para obtener y compartir pruebas, lo que facilita la cooperación transfronteriza en investigaciones penales.
Los demandantes alegaron ante el TEDH que la intervención de sus comunicaciones por parte de las autoridades francesas, así como la transferencia de los datos al Reino Unido, violó su derecho a la privacidad y a un juicio justo (artículos 8 y 6 del Convenio).
NO AGOTARON LOS RECURSOS INTERNOS EN FRANCIA
Además, alegaron que no tuvieron un recurso efectivo para impugnar estas medidas en Francia, lo que violaba su derecho a un remedio efectivo bajo el artículo 13 del Convenio.
Sin embargo, el TEDH señala que, según el Código de Procedimiento Penal francés (artículo 694-41), los demandantes podrían haber solicitado la exclusión de las pruebas obtenidas mediante la OEI en los tribunales franceses, argumentando que las medidas eran desproporcionadas o violaban sus derechos.
Como los demandantes no utilizaron esta vía legal, el Tribunal ha concluido que no agotaron los recursos internos disponibles, requisito imprescindible para presentar una demanda ante el TEDH.
Por tanto, el Tribunal ha inadmitido sus demandas, afirmando que los demandantes no cumplieron con los procedimientos legales en Francia y no demostraron que existiera una razón que les eximiera de hacerlo. La decisión es definitiva y no puede ser apelada.
El desmantelamiento de EncroChat condujo a la detención de 6.558 sospechosos y la incautación de 103 toneladas de cocaína, 163 toneladas de cannabis y 3,3 toneladas de heroína en todo el mundo, además de la confiscación de armas, explosivos, dinero en efectivo, propiedades inmuebles, vehículos, activos financieros, y bienes de lujo adquiridos con fondos ilegales.
746 DETENIDOS EN EL REINO UNIDO
De acuerdo con el Gobierno británico, los datos transferidos, procedentes de Encrochat, por las autoridades francesas permitieron realizar, en su suelo, 746 detenciones y confiscar 54 millones de libras esterlinas (64 millones de euros) en efectivo, varias toneladas de drogas y 77 armas.
A.L. y E.J. fueron procesados en dos casos separados en el Reino Unido por su uso de EncroChat.
A.L. fue arrestado el 18 de junio de 2020. Se le acusó de conspiración para importar ilegalmente cocaína y heroína, y de conspiración para poseer con la intención de distribuir cocaína y heroína.
E.J. fue arrestado el 16 de junio de 2020 y se le acusó de conspiración para suministrar cocaína y heroína, conspiración para cometer tres asesinatos y chantaje.
En ambos casos, las comunicaciones a través de EncroChat fueron incluidas como pruebas en el proceso judicial.