Cada 25 de octubre conmemoramos el Día Europeo de la Justicia, una fecha que desde 2003 subraya el compromiso de la Unión Europea con la creación de un espacio común de libertad, seguridad y justicia.
Esta celebración, impulsada por el Consejo de Europa y la Comisión Europea, destaca la importancia de la cooperación judicial entre los Estados miembros y el reconocimiento mutuo de decisiones judiciales.
Estos principios permiten que los derechos y libertades de las personas se protejan de manera efectiva en toda la región, superando las barreras nacionales.
Como señala el jurista italiano Antonio Tizzano, exvicepresidente del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, «la cooperación judicial no es solo un mecanismo técnico, sino el corazón del Estado de Derecho en Europa, ya que une a los Estados miembros en su deber de salvaguardar los derechos fundamentales de los ciudadanos».
CONFIANZA MUTUA
Esta cooperación, cimentada sobre la confianza mutua entre los sistemas judiciales de los Estados, ha permitido el desarrollo de instrumentos como el Reglamento Bruselas I o el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), que protegen derechos ciudadanos y permiten que las decisiones judiciales de un país tengan validez en otro.
Para la abogacía, este día es especialmente significativo. No solo porque refleja el avance en la integración europea, sino porque reconoce el papel crucial de nuestra profesión en la garantía de acceso a la justicia y la defensa de los derechos fundamentales.
Los profesionales de la abogacía, como actores clave en este espacio de seguridad jurídica, no solo ejercen en sus respectivos países, sino que, gracias a la progresiva integración europea, colaboran cada vez más en casos transnacionales, ofreciendo a las personas protección y defensa de calidad, independientemente de su lugar de residencia.
El Consejo de la Abogacía Española en Bruselas, uno de los principales interlocutores de la profesión ante las instituciones europeas, tiene un papel esencial en este contexto.
Desde su creación, este órgano facilita el diálogo entre la abogacía española y las instituciones de la Unión Europea, como la Comisión y el Parlamento Europeo, velando por que los intereses de la profesión se defiendan en el ámbito comunitario y proporcionando a nuestros compañeros y compañeras, además, información relevante sobre las directivas y reglamentos europeos, es decir, una formación continua en un entorno jurídico en constante evolución.
En este sentido, el presidente del Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha hecho evidente que «la confianza mutua entre los sistemas judiciales de los Estados miembros es esencial para garantizar la protección de los derechos fundamentales en toda la Unión Europea».
Esta confianza es precisamente lo que el Consejo de la Abogacía Española en Bruselas, en colaboración con instituciones como la Federación de Colegios de Abogados de Europa (FBE) y el Consejo de los Colegios de Abogados de Europa(CCBE), trabaja para fortalecer.
Estas organizaciones desempeñan un papel decisivoen la articulación de una abogacía cohesionada en toda Europa.
La FBE, que representa a más de 250 colegios de la abogacía, se dedica a promover la formación continua, la defensa de los derechos humanos y la mejora del acceso a la justicia.
A su vez, el CCBE actúa como interlocutor directo entre la profesión y las instituciones de la Unión, defendiendo los derechos de nuestra profesión y contribuyendo al desarrollo de un sistema judicial europeo eficiente y accesible.
EVOLUCIÓN LEGISLATIVA
El Día Europeo de la Justicia también nos recuerda la importancia de la evolución legislativa en áreas como la digitalización de la justicia, los derechos de las personas más vulnerables o la lucha contra la corrupción y el blanqueo de capitales.
A nivel europeo, el rol de la abogacía ha sido clave en la implementación de normativas como la Directiva de Derechos de las Víctimas o las políticas en materia de protección de datos, que permiten que el ciudadano europeo cuente con garantías reales de protección de sus derechos.
Como afirmó Jean-Claude Juncker, expresidente de la Comisión Europea, «la justicia europea es la piedra angular de una Europa unida; sin ella, no habría ni libertad ni seguridad».
Esta frase refleja el compromiso de las instituciones europeas con un sistema judicial robusto, en el que la ciudadanía pueda confiar plenamente en la protección de sus derechos con independencia del Estado miembro donde nos encontremos.
La Abogacía Española, a través de su red de cooperación europea y del trabajo del Consejo de la Abogacía Española en Bruselas, se enorgullece de contribuir a la construcción de este espacio común de justicia. Un espacio donde el acceso a la justicia, la independencia de nuestra profesión y la protección de los derechos fundamentales sean las prioridades.
La participación activa de la abogacía española en foros europeos no solo fortalece el sistema judicial, sino que también garantiza que sigamos siendo una voz esencial en el desarrollo de una Europa más justa.
En este Día Europeo de la Justicia, reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de los derechos fundamentales, la promoción de una justicia accesible y equitativa, y el fortalecimiento de la cooperación judicial en Europa.
Porque una Europa más unida en la justicia es una Europa más fuerte en la defensa de la libertad y los derechos de toda la ciudadanía.