Cambio de fechas en el juicio del ‘caso mascarillas’, que investiga supuestas irregularidades en la compra de las mascarillas por parte del Ministerio de Transportes en la pandemia de Covid-19.
El Tribunal Supremo (TS) ha arrastrado un día las declaraciones del ex titular de la cartera de Transportes, José Luis Ábalos Meco; su exasesor, Koldo García, y el que la Guardia Civil considera el «nexo» de esta causa, el empresario Víctor de Aldama.
Ahora, con el calendario actualizado, los tres acusado se sentaran ante los magistrados de la Sala de lo Penal del Alto Tribunal el 29 de abril, una fecha reservada exclusivamente para escuchar sus declaraciones mañana y tarde.
El 30 de abril la Sala dedicará el día a revisar informes y periciales. Además, señala que hay posibilidad de que el juicio se extienda hasta el 5 de myo.
Un juicio de gran relevancia
El juicio oral comenzó el pasado 7 de abril, y se extenderá a lo largo de 14 sesiones hasta el 30 de abril.
La mayor parte de las jornadas combinaban turnos de mañana, a partir de las 10:00 horas, y de tarde, desde las 15:30 horas.
El Alto Tribunal subrayó el pasado 6 de marzo, día que se dio a conocer el calendario, el carácter prioritario de la causa por tratarse de acusados en prisión preventiva, lo que justifica mantener el calendario sin alteraciones.
Los tres acusados se enfrentan a cargos de cohecho, tráfico de influencias, malversación de caudales públicos, integración en organización criminal, uso y aprovechamiento de información privilegiada, falsedad documental y prevaricación.
La Fiscalía Anticorrupción ha solicitado 24 años de prisión para Ábalos, 19 años y medio para Koldo García y 7 años para Aldama, quien ha reconocido los hechos.
Las acusaciones populares, encabezadas por el PP, elevan la petición para Ábalos y Koldo hasta los 30 años.
El hijo y la expareja de Ábalos y el hermano de Koldo negaron conocer los hechos
El primer día tuvo de principales protagonistas al hijo del exministro de Transportes, Víctor Ábalos; el hermano del exasesor ministerial, Joseba García y la expareja de Ábalos, Jessica Rodríguez.
Mientras los dos primeros negaron todos los hechos, la expareja mostró una actitud serena y colaborativa mientras defendía su relación sentimental con el exministro José Luis Ábalos, a quien describió como alguien con quien mantuvo un vínculo real durante aproximadamente un año (2018-2019), incluyendo el hecho de que él le pagó un piso donde convivían ocasionalmente; explicó que la relación terminó cuando él decidió no divorciarse mientras seguía en política.
Durante su testimonio, negó tener conocimiento de cualquier irregularidad relacionada con el empleo que obtuvo en Ineco —donde admitió no haber trabajado—, asegurando que desconocía que fuera una empresa pública y que consiguió el puesto creyendo estar cualificada.
También rechazó tajantemente acusaciones sobre ejercer la prostitución, afirmando ser dentista colegiada, y presentó su relación con Ábalos como una historia personal sin implicaciones ilícitas, marcada por promesas incumplidas pero sin un final conflictivo.
La ex Miss Asturias aseguró que Ábalos no influyó en su contratación por LogiRail
El pasado 8 de abril fue el turno de otra de las mujeres contratadas por Ábalos para puestos públicos, Claudia Montes. La ex Miss Asturias negó haber mantenido una relación sentimental con él, aunque admitiendo que su situación personal pudo verse favorecida indirectamente por el contacto.
Montes aseguró desconocer si Ábalos influyó en su contratación en Logirail, filial de Renfe, y recalcó que nunca le insinuó haberla “enchufado”, mientras que sobre Koldo García afirmó que se le presentó como responsable dentro de la empresa.
A diferencia del testimonio de Rodríguez, defendió que sí desempeñó su trabajo, algo respaldado por el exdirector de Logirail, quien confirmó la existencia de registros de actividad y evaluaciones, además de negar haber recibido instrucciones para favorecerla desde instancias políticas o empresariales.
La empresaria Pano y su chófer ratifican al Supremo que entregaron «tacos de billetes» en Ferraz
Por último, la empresaria Carmen Pano ratificó en el Supremo el pasado 9 de abril que el empresario Víctor de Aldama le pidió llevar 90.000 euros a la sede del PSOE en la madrileña calle Ferraz, una cantidad que cree que guardaba relación con la petición de la licencia de hidrocarburos para la empresa Villafuel.
Además, ha señalado que el presunto conseguidor le transmitió que José Luis Ábalos «quería una casa» por intermediar en la licencia y, por ello, el empresario Claudio Rivas, dueño de Villafuel, decidió comprar un chalet en La Alcaidesa (Cádiz) para que la disfrutara el entonces ministro de Transportes.