La ‘Operación Kitchen’ entra en su cuarta semana en la Audiencia Nacional con tres nombres clave en el foco: Guillermo Bárcenas, hijo del extesorero del PP, Luis Bárcenas; la exvicepresidenta del Gobierno de Mariano Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría, y el senador popular Javier Arenas, histórico dirigente del partido. Sus declaraciones marcarán una fase decisiva del juicio.
Guillermo Bárcenas, quien junto a sus padres actúa como acusación particular en este caso, será el primero.
La Operación Kitchen fue, presuntamente, un operativo ilegal organizado desde el Ministerio del Interior del Gobierno de Rajoy para robar documentos y grabaciones comprometedoras en poder de Bárcenas.
Ese mismo día también declarará como testigo Soraya Sáenz de Santamaría, vicepresidenta del Gobierno durante los hechos investigados, y el senador del PP Javier Arenas.
Este último fue citado directamente por Luis Bárcenas en su declaración: el extesorero afirmó haber pagado a un preso, conocido durante su paso por la cárcel de Soto del Real, para destruir archivos en la nube relacionados con la trama Gürtel —una red de corrupción vinculada al PP— y dos grabaciones: una con Arenas y otra con el expresidente Rajoy.
Según Bárcenas, una de ellas recogía una conversación sobre la contabilidad no oficial del partido en un restaurante sevillano.
El miércoles está prevista la comparecencia de un inspector de la unidad policial que investigó la Gürtel, cuya declaración se retrasó la semana pasada por la extensión de los testimonios de los Bárcenas.
El juicio, que se prolongará hasta el 30 de junio, tiene entre los acusados al exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, varios altos cargos policiales y al comisario jubilado José Manuel Villarejo, para quien la Fiscalía Anticorrupción solicita 19 años de prisión. Las penas pedidas para el resto oscilan entre los 12 y los 15 años.