En el mundo, la acción de la Justicia se asocia con el uso de ciertas ropas y la utilización de determinadas enseñas y ritos. A eso se llama guardar sala.
Contrariamente a lo que se cree, el fin último de los violadores no es tener una relación sexual con sus víctimas. Lo que de verdad buscan es sentir, de un modo intenso, la emoción de la dominación, el control y el poder sobre su víctima.