El fiscal es una figura poliédrica y existen, por tanto, lados menos visibles que merecen ser conocidos por la sociedad y también ser puestos en valor. Efectivamente, se trata de "otras versiones" del Ministerio Fiscal en las que, frente al fiscal del “dedo acusador”, se postula un fiscal “de la mano tendida”.
El problema radica en la falta de un precepto legal o reglamentario que determine claramente el órgano competente para asignar Centro Penitenciario a los presos preventivos como sí se hace con los penados.