A partir del 3 de octubre, los juzgados de violencia sobre la mujer asumirán la competencia de todos los delitos contra la libertad sexual cuando la víctima sea mujer.
Lo que se traslada a Luxemburgo, sede del TJUE, es una duda jurídica: si el Tribunal Constitucional, al anular las condenas a varios exaltos cargos por el ERE se ha excedido en su interpretación.