Entre ellas, la instauración urgente de un servicio de transporte de causas de los juzgados a los domicilios de los fiscales de periodicidad semanal, y la suspensión de todos los juicios y diligencias que no tengan carácter de urgente.
Recuerda que "la crítica de toda resolución judicial es legítima", pero que "la descalificación personal del juez que la dicta no lo es bajo ningún concepto".