Uno de los pilares fundamentales del movimiento "woke" es la idea de que las desigualdades no son meros accidentes ni se limitan a actos individuales de discriminación, sino que están profundamente arraigadas en estructuras sociales, económicas y políticas.
Luis Batlló Buxó-Dulce, señala los efectos perniciosos de la jurisdicción de violencia sobre la mujer cuando no existe esa violencia sino discusiones de pareja de alto voltaje.