Frente a los daños provocados por la DANA, la rebus vuelve a colocarse en primer plano como un mecanismo esencial para mitigar los efectos de esta catástrofe.
Defiende que, como cualquier persona, el preso tiene derecho a recibir atención médica adecuada. No obstante, asegura que sus necesidades médicas fueron repetidamente ignoradas.
Este equipo forense se enmarca en la ayuda desplegada por el Gobierno con 1.116 efectivos de la Unidad Militar de Emergencias, 344 vehículos, además de medios aéreos, 200 efectivos del Ejército de Tierra, 750 guardias civiles, 100 agentes de la Policía Nacional, a los que se suman, agentes de policía locales, autonómicos, de Protección civil y numerosos voluntarios.