La juez considera que el despedido no causó un grave perjuicio a la empresa ya que el trabajador acudió a su puesto de trabajo los días posteriores a su dolencia sin pasar por ningún proceso de incapacidad temporal.
La situación es muy grave. Y lo demuestra la inusual providencia del magistrado de la Audiencia Nacional, Antonio Piña, informando a las partes en una causa de esta situación.
El pastor desvío las donaciones de los fieles a su patrimonio personal sin acreditar que se destinan a los fines de la entidad, generando un perjuicio patrimonial a la Iglesia.