Se pronuncia así en un asunto sobre la ocupación ilegal de una vivienda, propiedad de la Comunidad de Madrid, por parte de una pareja con hijos menores.
Por un delito continuado de violación, por un delito de violencia habitual, por un delito continuado de amenazas, por coacciones y por cuatro delitos de lesiones leves o maltrato.
Porque sus integrantes exponen opiniones a los demás participantes “con libertad” y “en la confianza de estar entre amigos”, sin que exista voluntad alguna de publicitarlas fuera de ese ámbito.