El supuesto "hombre del saco" de Ciudad Lineal se acoge a su derecho a no declarar

El supuesto «hombre del saco» de Ciudad Lineal se acoge a su derecho a no declarar

18 / 10 / 2016 15:57

Actualizado el 18 / 10 / 2016 16:06

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El supuesto «hombre del saco» de Ciudad Lineal, Antonio Ortiz, se ha acogido a su derecho a no declarar en la primera sesión del juicio que ha comenzado hoy ante el tribunal de la Sección Séptima de la Audiencia Provincial de Madrid.

Esta era una de las posibilidades que tenía Ortiz, acusado de cuatro agresiones sexuales, cuatro delitos de detención ilegal y un delito de lesiones contra cuatro menores con edades comprendidas entre los 5 y los nueve años.

El hecho de renunciar a declarar no le deja sin voz ya que dispone, al final del juicio, del derecho a la última palabra, en el que podrá expresar lo que desee sobre lo que se va a decir a lo largo de las 30 jornadas que va a durar el juicio, el cual está previsto que termine en diciembre.

Ortiz, de 44 años, compareció con el pelo rapado y con los músculos en forma, lo que indica que parte del tiempo que ha pasado en prisión preventiva durante estos dos últimos años ha sido un asiduo del gimnasio de la cárcel.

En la jornada de hoy, Ortiz ha visionado la grabación de la exploración (así se denomina el interrogatorio a menores, el cual se realiza como si fuera una conversación normal entre un niño y un adulto) a  dos de las víctimas -testigo número 2 y testigo número 3- así como las ruedas de reconocimiento en las que las niñas identificaron, sin ningún género de dudas, a su agresor.

La agresión a la testigo número 2 sucedió el 24 de septiembre de 2013, cuando Ortiz supuestamente -según el fiscal- abordó a una niña de cinco años en un parque infantil.

La engañó diciéndole que conocía a su madre y que tenía que darle unas bolsas.

Una vez en el interior del vehículo al que la llevó, supuestamente abusó de la niña antes de abandonarla en una caseta de jardinería, donde dos personas la auxiliaron y la llevaron a su domicilio.

La agresión de la testigo número 3 ocurrió el 10 de abril de 2014, cuando una niña de nueve años salía con dos amigas de una tienda de chucherías del barrio de Ciudad Lineal y el procesado la engañó prometiéndole que le regalaría ropa.

También en el interior del vehículo la drogó y la condujo hasta un inmueble donde la agredió sexualmente. Después, y para eliminar pruebas, duchó a la pequeña para abandonarla posteriormente en una parada de Metro.

Mañana la Sala verá una reconstrucción virtual del piso de Santa Virgilia, una casa de la madre del acusado que estaba desocupada.

Después de las agresiones, Ortiz contrató una empresa de limpieza para eliminar toda huella incriminatoria. CONFILEGAL/EP.

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