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El maquinista del Alvia se siente ‘responsable’, pero ‘no culpable’:  ‘Si tengo que pagar, pago, pero que pague más gente’

"No me cansaré de pedir perdón. Perdón, perdón, perdón. Pero yo tengo la conciencia muy tranquila", ha dicho Francisco José Garzón, maquinista del Alvia, el pasado julio en la comisión que investiga este siniestro en el Congreso; en la imagen pequeña, el accidente, que se saldó con 80 muertos y 144 heridos.
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Francisco José Garzón, el maquinista del tren Alvia accidentado en Angrois en 2013, que dejó 80 muertos y 144 heridos en la víspera del día de Galicia, ha dicho que se siente “responsable” por el siniestro “pero no culpable”. “Si tengo que pagar, yo pago, pero que pague más gente”, ha añadido.

Garzón hizo estas declaraciones ayer, en una entrevista en La Sexta, en la que reconoció su parte de culpa, pero ha subrayado que “antes de fallar” él, “fallaron otros”, en alusión a Adif y, en parte, a Renfe.

Ha asumido que como conductor él era el “último eslabón” de la cadena. “No puedo fallar, pero soy humano. En todo momento lo primero que pensé fue proteger el tren. En el momento en que voy en tren esos son mis pasajeros, tengo que cuidarlos”, ha explicado.

En la primera entrevista concedida a los medios de comunicación seis años después de la tragedia, el maquinista de Angrois ha pedido perdón a las familias de las víctimas y heridos, y ha manifestado que “si hay que entrar” a prisión, “se entra”.

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“No me cansaré de pedir perdón. Perdón, perdón, perdón. Pero yo tengo la conciencia muy tranquila“, ha dicho entre lágrimas.

‘HABÍA INTERÉS EN QUE YO SALIERA POR LA PUERTA PRINCIPAL’

Garzón ha denunciado la poca “sensibilidad” que se tuvo con él, cuando tenía “un neumotórax y las costillas rotas”.

“Había un interés en que yo saliera por la puerta principal con todos los medios”, ha señalado.

El pasado 24 de julio se cumplieron 5 años de la tragedia.

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Ocurrió a las 20:41. Un Alvia que hacía el recorrido entre Madrid y Ferrol (A Coruña) descarriló a escasos tres minutos de la estación de Santiago, en la curva de A Grandeira, en Angrois.

Francisco José Garzón reconoció que había entrado en la curva a 190 kilómetros por hora, más del doble de la velocidad indicada (80 km/h). La caja negra determinó que frenó siete segundos antes del impacto y que el tren circulaba a 179.

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Garzón, que está investigado por homicidio imprudente, contó que justo antes de activar el freno estaba hablando por teléfono con el interventor del convoy.

“Me despisté”, admitió el pasado julio en la comisión de investigación constituida en el Congreso de los Diputadospara determinar si hubo responsabilidades políticas.

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Dijo que está arrepentido y que ojalá hubiese fallecido él si con ello se hubiese podido evitar una sola de las muertes.

ESTÁN IMPUTADOS EL MAQUINISTA Y EL DIRECTOR DE SEGURIDAD EN LA CIRCULACIÓN DE ADIF

Hace un año y medio sólo figuraba como investigado junto a Garzón, el director de seguridad de Adif, Andrés Cortabitarte. En octubre de 2017, el magistrado decidió imputar a su homólogo en Renfe, Antonio Lanchares, y a tres miembros de la consultora pública Ineco.

En febrero de 2018 se imputó también a otros dos cargos de Adif, uno de ellos fallecido. El otro es el gerente del área de seguridad en la circulación del noroeste, Fernando Rebón.

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El 3 de diciembre de 2018, más de 5 años después del accidente, el titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Santiago de Compostela, Andrés Lago, dio por finalizada la investigación, y mantuvo como únicos imputados al maquinista y al director de Seguridad en la Circulación de Adif cuando entró en funcionamiento la línea, Andrés Cortabitarte.

El juez Lago Louro imputó al maquinista y al exdirector de Seguridad 80 delitos de homicidio y 144 de lesiones por imprudencia profesional grave, y acordó la continuación de las diligencias previas por los trámites de procedimiento abreviado.

Con motivo de la conmemoración del accidente el pasado julio, la plataforma de víctimas lanzó un vídeo en el que denuncian que “durante cinco años la maquinaria del Estado ha trabajado para eximir la responsabilidad de quienes fueron negligentes, tratando por todos los medios de echar toda la culpa al último eslabón de la cadena, el maquinista”.

Señalan que estas personas están “evitando cualquier tipo de responsabilidad y contaminando a la opinión pública con mentiras y medias verdades”.

En línea con la intervención del presidente de la plataforma, subrayan que “ha llegado la hora de que los responsables que ocupaban cargos decisivos den la cara y asuman su responsabilidad”. “Ninguno dimitió ni fue cesado y, para nuestra humillación, muchos han sido incluso premiados”, critican.

La plataforma rechaza que se “oculten” cuatro decisiones “que involucran a diferentes gobiernos y que dejaron sin seguridad a los viajeros”.

Una es el cambio de proyecto original durante el Gobierno del PSOE “que suprimió el sistema de seguridad en el tramo más peligroso, donde aparece la primera curva después de una larga recta”.

La segunda, la desconexión, con Ana Pastor al frente de Fomento, del sistema de seguridad ERTMS antes de la curva de Angrois, “porque generaba retrasos”.

La tercera, “hacer caso omiso al aviso por escrito, que hizo el jefe de maquinistas en diciembre de 2011 a altos cargos advirtiendo del riesgo en la curva de Angrois”.

Y la cuarta, “la no realización por parte de Adif del análisis y la evaluación de riesgos que exigía la normativa en la curva de Angrois”.

Según informaron las víctimas, la UE dejó claro en junio de 2018 en un informe remitido al juez que “la normativa obligaba a realizar una evaluación de riesgos y aplicar medidas de control en la curva de Angrois; y también realizarla siempre y cuando hubiera un cambio en las condiciones de funcionamiento”.