El magistrado titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 3 de Talavera de la Reina, Toledo, Jorge Olmedo Castañeda, ha «conminado» a Confilegal a suprimir una información, fruto de una carta de rectificación suya, que nos envió él mismo a través de la jefa del Gabinete de Comunicación del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha, y que publicamos el 31 de octubre de 2015.
Hace ahora 3 años, 4 meses y 15 días.
Y nos presiona a eliminarla, bajo la advertencia de que si no accedemos a sus deseos, nos demandará ante la Agencia Española de Protección de Datos, reservándose una posible querella por calumnias o injurias o una demanda contra el honor, la intimidad y la propia imagen.
Además, nos da 10 días para hacerlo.
Este es el correo electrónico que el señor Olmedo Castañeda me envió, como director de Confilegal, el pasado 21 de abril desde su cuenta personal, a las 22:03 horas.
Son sus palabras en letras de molde digital:

RAZONES DE POR QUÉ LO CONSIDERAMOS UNA PRESIÓN
Porque atenta directamente contra el ejercicio libre del derecho a la información y a la libertad de expresión, protegidos y consagrados en el artículo 20 de la Constitución Española.
Por la forma, por el fondo y por el tono que emplea, además de por haber agotado cualquier tipo de plazo legal, desde nuestro punto de vista.
El verbo conminar, en este caso, contiene connotaciones evidentes de presión, si no de otros calificativos más graves, por la advertencia clara, concisa y precisa de actuar legalmente contra Confilegal si no nos plegamos a sus exigencias.
El magistrado Olmedo Castañeda –número 3.813 en el escalafón y 13 años y 6 meses en la carrera judicial y exabogado, nacido en un día como el de hoy hace 50 años– califica la información de su rectificación como de «muy dudosa procedencia y de carácter profesional».
Dicha afirmación no nos produce más que perplejidad.
CUMPLIMOS CON EL DERECHO DE RECTIFICACIÓN HACE 3 AÑOS, 4 MESES Y 15 DÍAS
Ya hicimos, el 31 de octubre de 2015, lo que nos solicitó. Publicamos su rectificación a la noticia que le afectaba cuyo origen fue el conflicto entre el entonces juez decano de Talavera de la Reina, Toledo, Fernando Presencia y el fiscal decano, Ángel Demetrio de la Cruz Andrade.
Los dos, a día de hoy, todavía siguen enfrascados en un enfrentamiento personal y judicial.
El fiscal, además, todavía está pendiente de que la Sala de lo Contencioso-Administrativo del TSJCM se pronuncie sobre el derribo de su chalet, construido en zona prohibida, en un cauce fluvial, en la localidad de Pepino.
A pocos kilómetros al norte de Talavera.
En esa información previa, –publicada el 23 de octubre de 2015– se puede leer: «Fernando Presencia, juez decano de los Juzgados de Talavera, suspendió la celebración de la Junta de Jueces ordinaria, que tenía que tener lugar hoy, ante el miedo mostrado, por dos compañeros jueces, por las posibles represalias que pudiera tomar contra ellos el fiscal jefe.
Huelga decir que la información tenía un evidente interés general e informativo porque afectaba a la imparcialidad e independencia del poder judicial en Talavera de la Reina.
Que un juez decano, máxima autoridad de los Juzgados de la ciudad, ordenara que se informara sobre lo sucedido al órgano de gobierno de los jueces, el Consejo General del Poder Judicial, y a la Fiscalía General del Estado, era de una gravedad extrema.
No podíamos, por menos que informar sobre ello.
Y también acoger la rectificación que nos envió el señor magistrado, como se puede ver que hicimos.
HAN PASADO 3 AÑOS, 4 MESES Y 15 DÍAS
3 años, 4 meses y 15 días, este mismo magistrado ahora nos «conmina» a que suprimamos la noticia.
Es decir, a hacer justamente lo contrario de lo hicimos en 2015, cuando apeló al ejercicio a su derecho de rectificación.
Con esta misiva, el señor magistrado y doctor en derecho penal, ha ido contra sus propios actos.
Porque no se puede pedir, a la vez, una cosa y la contraria –aunque sea con este intervalo de tiempo– que es lo que ha hecho.
SOBRE «LAS FOTOS»
En su correo electrónico «conminador», el magistrado Olmedo Castañeda también hace referencia a «fotos», en plural, cuando sólo fue una foto la que publicamos.
Fue una foto hecha por alguien de su círculo de confianza, que le gustó y que luego él mismo la colgó en su cuenta de Facebook, en abierto.
De hecho, en su cuenta de Linkedin, tiene otra de la misma serie –también en abierto–, porque lleva la misma ropa, la misma corbata y sonríe de la misma forma.
El señor magistrado califica las dos fotos, también, como de «dudosa procedencia».
La procedencia no tenía nada de dudosa.
O sí, si calificara a su entorno de «dudoso», o a él mismo.
No creemos que sea el caso.
FOTO TOMADA EN EL COLEGIO DE ABOGADOS DE TALAVERA, EN UN ACTO PÚBLICO
Entendemos que no le guste la foto que publicamos, por lo que, solo en este caso, hemos procedido a sustituirla por otra, tomada el 3 diciembre de 2015, en un acto público del Colegio de Abogados de Talavera de la Reina con ocasión de la celebración de la fiesta de su patrona, la Inmaculada Concepción.
Fue publicada por el diario «La Voz de Talavera», y lleva su marca de agua, como se podrá comprobar.
A dicho acto, que tuvo un evidente interés informativo, asistió Olmedo Castañeda y se dejó fotografiar, mirando directamente a la cámara, con su toga forense de trabajo, junto al entonces juez decano Presencia.
Lo dicho: El señor magistrado no puede pretender ahora, 3 años, 4 meses y 15 días después, que suprimamos una información que, en su momento, pidió él mismo que se publicara.
Él fue, personalmente, su origen. Y en ella están contenidas sus palabras, tal cual las redactó. Para dejar clara su posición.
Que suprimamos esa noticia, 1.132 días después, por el solo hecho de que lo primero que sale de él en Internet, cuando se «googlea» a sí mismo es, precisamente, esa información, y no una de sus sentencias «más relevantes», no nos parece una razón de suficiente peso.
Nos parece otra cosa.