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Iñaki Arteta: «Al separatismo no se le puede combatir con tantas contemplaciones»

El cineasta vasco afirma que mientras la Educación y los ‘Mossos’ no estén controladas por el Gobierno central, Cataluña va a la deriva, y dice que llegamos tarde, porque “esto se veía venir desde hace 40 años”Arteta destaca que “hay una condescendencia, sobre todo por parte de la izquierda, con el ultranacionalismo y el nacionalismo, que es la perdición”.
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El cineasta vasco Iñaki Arteta señala que se debe actuar con urgencia en Cataluña”, y subraya que “al separatismo no se le puede combatir con tantas contemplaciones”.

“Mientras la Educación y los ‘Mossos’ no estén controladas por el Gobierno, Cataluña va a la deriva”, afirma Arteta, y apunta que “llegamos tarde”, porque “esto se veía venir desde hace 40 años”.

Además, destaca que “los socialistas, los populares, Ciudadanos y VOX tendrían que estar unidos en la defensa de la estructura democrática de nuestro país”.

También critica que “hay una condescendencia, sobre todo por parte de la izquierda, con el ultranacionalismo y el nacionalismo, que es la perdición”.

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Iñaki Arteta Orbea (Bilbao, 1959) es, además de director de cine, guionista, fotógrafo y escritor. En 1988 creó la productora Leize producciones de la que es titular. Actualmente se encuentra inmerso en el documental ‘Descendientes’, que, según informa, arroja luz sobre las huellas en el presente que ha dejado el terrorismo y también el nacionalismo, en el ámbito cultural, político, educacional y hasta en la Iglesia. En él denuncia “el silencio mayoritario y lo políticamente correcto”.

También trabaja en un documental sobre Cataluña. Explica que es un estudio sobre cómo el nacionalismo, el populismo que está invadiendo muchos rincones de Europa y “cómo los estados modernos parece que tienen lagunas para defenderse, que no es suficientemente su democracia para resolver ciertos problemas”. 

En esta entrevista en Confilegal, este cineasta analiza cuál es la situación en el País Vasco 10 años después de que ETA cometiera sus últimos asesinatos; así como el problema del separatismo catalán.

Arteta en pleno rodaje de su último trabajo, el documental ‘Contra la impunidad’, que curiosamente después del fin del terrorismo no pudo estrenar ni en San Sebastián ni en Navarra; por su trabajo ha sido premiado en la SEMINCI de Valladolid, nominado en los Goya con ‘Trece entre mil’; y con ‘Sin Libertad’ obtuvo el premio al mejor director de documental internacional en el ‘New York International Independent Film & Video Festival 2002’ y fue finalista en el ‘Hollywood Film Festival’, por ejemplo. 

¿Se debe actuar con urgencia en Cataluña? 

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Llegamos tarde. Lo que ocurre en Cataluña desde hace semanas, meses e incluso años, para cualquier observador un poco sensato, daba idea de lo que podía ocurrir después. Esto es una espiral violenta que no se sabe dónde va a llegar. Los incautos creen que esto se va a acabar pasado mañana o que va a ir a menos, porque lo ha dicho el presidente del Gobierno.

Los disturbios de la última semana en Cataluña se han saldado hasta el momento con 288 agentes heridos -153 ‘mossos’, 134 policías nacionales y un agente de la Guardia Urbana- y 194 personas detenidas.

¿Le recuerda al conflicto en el País Vasco?

Totalmente. Hay una gran masa de nacionalistas que alienta a los más radicales y ocurren cosas tan terribles como las que han sucedido en el País Vasco y están pasando ahora en Cataluña, donde no son aún cosas tan terribles, pero podrán serlo. 

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En el fondo es lo mismo: una parte de la sociedad presionando a la otra de una manera brutal, sin ningún tipo de fisura. En todo momento se está acogotando a una parte de la sociedad con unos métodos que van desde la educación, a que tengas que cerrar la tienda o que te den una paliza por tener una banderita española. Es horrible.

Y Torra como un activista junto a Ibarretxe en una de las denominadas ‘marchas por la libertad’, y afirmando que ningún tribunal impedirá que impulse iniciativas de autodeterminación. Se ha comprometido a ejercer la autodeterminación y validar la independencia esta legislatura…

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Si este Gobierno en funciones que tenemos no entiende el mensaje… Que sea prudente me parece bien, pero incauto no. 

El gobierno catalán tiene el mando sobre la policía y está actuando de una manera increíble favoreciendo que haya disturbios. También lo tiene sobre los CDR, a los que alienta. Es una cosa muy peligrosa. 

¿Mientras la Educación y los ‘Mossos’ no estén controladas por el Gobierno, Cataluña irá a la deriva?

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Sí, pero, insisto, ya llegamos tarde. Esto se ha estado viendo venir desde hace 40 años. 

En el País Vasco ha habido kale borroka durante años y la Ertzaintza tampoco hacía ni una detención, y eso se dejó correr y nos ha costado acabar con ello. En Cataluña es más o menos igual. 

Si la gente que tiene esa vertiente radical nota la más mínima permisividad por parte de la policía o las autoridades, malo. 

¿Entonces al separatismo hay que combatirlo con mano dura?

Exacto. Desde luego, no abriendo la chequera y soltando pasta a cambio de apoyos políticos estratégicos.

En Cataluña llevan 40 años gobernando los nacionalistas, sembrando en la cultura las fantasías nacionalistas, falseando la historia y regando con subvenciones toda la cultura nacionalista, todos los grupos sociales independentistas… Es mucho tinglado y ya no se arregla tan fácil, pero lo que no se puede hacer es dar pasitos hacia atrás o tener esa mentalidad mágica que tienen Zapatero, Sánchez o Marlaska de decir “vamos a dejarlo unos días”, incluso decir a los turistas que no pasa nada ahí, tapándose los ojos y creyendo que se va a arreglar pasado mañana. 

Ya les está diciendo Torra que no, que lo van a intentar hacer de nuevo.

¿El separatismo ha menguado en el País Vasco o sigue impregnándolo todo?

Después de todo lo que ha pasado en el País Vasco siguen gobernando los nacionalistas, no han dado un paso atrás, incluso tienen sus proyectos radicales para el futuro. Urkullu tiene planes con Bildu para un nuevo estatuto, que nadie le ha pedido que haga. Ahora están mirando a Cataluña a ver qué pasa y ver por dónde pueden meter, canalizar ciertas políticas…

Todo está en manos de los nacionalistas, lo controlan todo. Gobiernan para impregnarlo todo de nacionalismo, y los no nacionalistas acaban a merced del miedo y de la ley del silencio

Todo sigue ese juego político extraño, por el cual se jactan de utilizar las herramientas democráticas, pero a la vez van socavando los propios cimientos de la democracia española. En cuanto puedan van avanzando un poco más. 

Sigue celebrándose el ‘Ospa Eguna’; en abril, Ciudadanos denunció ‘acoso’ de los ‘matones abertzales’ en Rentería y hubo disturbios en Bilbao en protesta por un mitin de VOX; en mayo a Rivera volvieron a intentarle boicotear un acto en homenaje a las víctimas en Miravalles, el pueblo en el que nació Ternera, ayer hubo 15 los detenidos y dos agentes heridos durante una protesta por un mitin de Vox en Bilbao… ¿El odio a lo español se mantiene?

Sí. Muchos jóvenes no distinguen con nitidez el bien del mal. Como dice un amigo, nuestro pasado se presenta como algo imprevisible, porque depende de quién te lo cuente, lo hace de una manera. 

El Ospa Eguna se sigue celebrándose en algunos sitios, sobre todo en Navarra. Han conseguido la desaparición del Estado, de la presencia de lo nacional, y el silencio de lo que no es nacionalista. 

Tanto en el País Vasco como en Cataluña ya no se trata de una ideología separatista, sino de una fantasía que tiene que ver con el victimismo de que ellos “han sufrido más que nadie”, que por eso se “merecen más que nadie” y que el que se oponga es “franquista” y “fascista”. 

En el País Vasco y Navarra sigue sin haber la libertad que se presupone, ni en Cataluña, donde el viernes increparon a Álvarez de Toledo.

Creen que solo ellos pueden expresarse. Es puro fascismo impedir que la libertad de expresar otra opción política diferente a la suya se pueda hacer con tranquilidad. 

Además, hay instituciones autonómicas vascas o navarras que dicen que van a provocar. Hay quienes dicen que qué hace VOX en Bilbao, que eso es provocar; que si pretenden venir con banderas españolas e irse de rositas, que luego, claro, les salen unos tíos y les dan o les insultan… Eso se vive en el País Vasco, y se vive a veces muy en silencio, casi no es ni noticia. 

¿Sigue habiendo precauciones para exponer en círculos sociales o en privados ciertas formas de pensar? 

Sí. Eso está instalado ya. No ser nacionalista y hacer alarde de ello está capado de las neuronas de los vascos. La gente sigue protegiéndose haciendo como que no existió el terrorismo y evitando hablar de ello ahora.

Que haya acabado ETA no quiere decir que nos pongamos a hablar en la calle de lo que hayamos sufrido y el tiempo que hemos estado callados, no, porque siguen mandando los nacionalistas y ellos en muchos sitios. Tienen una presencia social que se nota, aunque no sean mayoría, como ocurre en Cataluña. 

No tienes que tener más que un indepe en un grupo de 5 o 6 personas para que todos los demás estén callados. ¿Por qué? Porque son agresivos, fascistas, invaden. Te dicen “¿pero tú qué estás diciendo?”, y hace que el silencio muchas veces sea la manera de protegerse uno. 

¿Entonces desaparecida la violencia, lo demás queda igual?

Sí. No te metas en mucho líos, que te pueden pasar factura… Puedes no caer bien en algunos sitios y se pueden enfadar, como en Alsasua. 

Así las cosas, ¿cree que al terrorismo se le derrotó debidamente? No me refiero policialmente, sino de forma ideológica.

No, se hizo mal. No tendríamos como partido político a Bildu y ellos tendrían otra actitud, porque cuando a alguien se le derrota, le cuesta levantar la cabeza o por lo menos la misma derrota hace que uno asuma las cosas que ha hecho mal. Las expresiones de esta gente y su forma de hablar no es de derrotados, de ninguno, incluido Otegi. Si cuando salen en televisión quitas el volumen, ves que no se les ha derrotado. 

¿Qué consecuencias tiene que esté Bildu en las instituciones?

Tremendas. La principal es la normalización de su presencia en la política vasca y en la estatal, la normalización de todo lo que han hecho. Me parece intolerable que Bildu sea un partido legal y su consecuencia en la vida cotidiana, me indigna. Para mí, es humillante y desmoralizante. Aprovechan cualquier ocasión para decir que no lo hicieron mal y dan lecciones de moral y de convivencia, como hace Otegi y otros como Julen Arzuaga, el que comparó a policías y guardias civiles con nazis.

¿Le fastidia ver a Otegi en Televisión Española, en desayunos informativos y que se le abran las puertas de nuestras instituciones?

No me parece mal que se le oiga de vez en cuando en ámbito estatal porque hay gente en España que no se entera de cómo es esta gente, que se cree que tienen otro tono. Son prepotentes, dan lecciones de todo, de democracia… 

Hay políticos que le hacen la ola y ciudadanos que se fotografían con él ¿Qué piensa de esto? 

¿Cómo me puede hacer gracia a mí un partido totalitario que ha cometido asesinato para imponer su ideología y que se le trate como normal?

¿Qué opina de Podemos?

Empezando por esa simpatía que tienen por un grupo terrorista, moralmente no tiene mucha defensa que piensen que porque un grupo terrorista haya dejado de matar le tengamos que dar las gracias. Eso no tiene nombre para mí. Es una indecencia política tremenda. 

¿Y cómo se le queda el cuerpo cuando a Otegi se le califica de “hombre de paz”?

Nadie ha hablado más de paz que ETA. Mataba y al día siguiente sacaban un comunicado diciendo que lo habían hecho, pero que ellos querían la paz, que les diéramos lo que querían y dejaban de matar. Chantaje, como hacen los independentistas catalanes. Y tienen sus adeptos que defienden “que quieren la paz”.

¿Y qué piensa de la presencia de Bildu en homenajes a víctimas? 

Es intolerable. Son actos vacíos, actitudes huecas para blanquear a ETA. Ellos tienen sus propósitos bien claros, ese blanqueamiento y esa asunción de lo que han hecho como algo que tuvieron que hacer. Su teoría del conflicto es que ellos son las víctimas y que tuvieron que responder. 

¿Qué dice de ese goteo de homenajes a etarras cuando salen de la cárcel? ¿Esto también tiene que ver con esa falta de derrota al terrorismo, de la que habla? 

Exacto. ¿Cómo se puede tolerar eso? ¿Crees que a unos islamistas que salen de la cárcel en Inglaterra tras cumplir condena por un atentado les harían una manifestación?

Homenaje celebrado al exjefe de ETA José Javier Zabaleta Elosegi, alias ‘Baldo’ el pasado 27 de julio en la localidad guipuzcoana de Hernani al salir de la cárcel tras cumplir 29 años de condena.

Cs ha propuesto en el Congreso prohibirlos por ley…

Claro. A ver si no se quedan solos. Es alarmante la falta de consenso entre los partidos para cosas tan lógicas que tienen que ver con instrumentos tan claves en los valores democráticos.

Aquí hay una condescendencia, sobre todo por parte de la izquierda, con el ultranacionalismo y con el nacionalismo que es la perdición. 

Pagazaurtundía ha dicho en una reciente entrevista en Confilegal que los socialistas, los populares y Cs tendrían que estar unidos en la defensa de la estructura democrática de nuestro país… 

Naturalmente. Así tendría que ser.

¿Añadiría también a VOX? 

Sí. ¿Por qué no? Es un partido democrático, ha acatado la Constitución, puede ser algo radical en sus planteamientos, pero tampoco se sale mucho de la raya. 

Lo de llamarle ultra me parece un poco exagerado, ultra es Podemos. Igual eso lo dicen tres en nuestro país que son ultraizquierdistas. Y son comunistas, que vienen de una ideología que tiene decenas y decenas de millones de muertos a sus espaldas en el siglo pasado. Pero la crítica a la ultraizquierda no se lleva (dice con ironía).

En Galdácano (Vizcaya), gobernado por EH Bildu con Podemos e independientes ha habido una exposición con obras del etarra ‘Karaka’. La familia de Tomás y Valiente, una de sus víctimas mortales, denuncia que exponer su obra supone “olvidar el dolor que ha causado”. ¿Qué piensa de esto?

Es tremendo. Si le cambias su afiliación y le pones de extrema derecha o violador habría unos escraches tremendos y probablemente el Ayuntamiento se lo miraría mucho antes de darle permiso para exponer. 

Con los etarras dicen que cómo no le van a dejar, que es del pueblo y expone todo el mundo y, además, que “tampoco hace mal a nadie”. 

¿Ha sido injusto el tratamiento a las víctimas? 

Absolutamente. Ha habido épocas en las que se las ha dejado en el absoluto olvido, como en los ochenta. Hacer memoria y homenajear a las víctimas no consiste sólo en descubrir placas ni hacerse fotos. En todos estos años no sólo no hemos estado amparando afectivamente a las víctimas, sino que no las hemos dotado de la justicia debida. Debemos reflexionar sobre qué hemos estado haciendo.

Prácticamente en todos sus documentales ha puesto en el centro a las víctimas. En su último trabajo, ‘Contra la impunidad’, recupera la memoria de “los más de 350 asesinatos que están sin resolver y de los que aún se desconocen sus autores materiales. ¿Le cierran puertas por abordar el terror de ETA y remover conciencias?

Nadie me ha dicho “no te vamos a financiar porque hagas películas de éstas”. No me quejo sobre eso porque al final conseguimos otro tipo de apoyos privados como el de la asociación Villacisneros, que hace un trabajo espectacular, casi único en España de apoyo a las víctimas, y ha apoyado nuestras dos últimas películas, al ser proyectos que tienen que ver con la memoria. Eso te da mucho impulso.

No me quejo, aunque cuesta mucho sacar las películas. Ese apoyo que tenemos a veces es muy atomizado. En un ‘crowdfunding’ nacional hay desde gente que te da 5 euros hasta 5.000. 

Hablando de impunidad, COVITE ha denunciado que la estrategia de pactos judiciales con ETA y su entorno político y social la favorecen, en alusión al acuerdo de conformidad al que llegaron los  47 abogados acusados de pertenecer al denominado ‘frente de cárceles’ de ETA con la Fiscalía y las acusaciones populares. ¿Qué piensa usted? 

Conozco a COVITE y a Daniel Portero –presidente de Dignidad y Justicia, que ejerce la acusación popular, como la AVT, y pienso que todos tienen buenas intenciones a la hora de poner al terrorismo en su sitio. Yo hubiera preferido que hubieran reconocido que eran parte de ETA y que les hubiera caído por ello no menos años, sino los que les correspondían. 

¿Y qué opina de las condenas del Supremo en el ‘caso Alsasua’

El TS ha rebajado las penas del ‘caso Alsasua’ a un máximo de 9 años y medio de cárcel al suprimir la agravante de discriminación en su actuación y la de abuso de superioridad en el caso del delito de atentado; la resolución no ha sido unánime y cuenta con un voto particular de Vicente Magro y Antonio del Moral, que consideran que debió mantenerse la de discriminación.

En el hecho de que les caigan 8, 6 o 4 años no me meto. El auténtico drama es el apoyo institucional que han tenido, del gobierno navarro, liderado por Bildu con los nacionalistas de Geroa Bai, e incluso del gobierno vasco, que defendió que les echaran lo que les echaran todo era demasiado. 

Lo terrible es que las instituciones sean capaces de apoyar y sacar a la gente a la calle, como hacen en Navarra, a manifestarse defendiéndolos, diciendo que era una pelea de bar con representantes del Estado en su tierra y que si van por allí que se atengan a las consecuencias. 

Un gobierno no puede sacar la cara por unos chavales que agreden a unos efectivos de las fuerzas de seguridad. Si eso pasara en EE UU o en Francia, les cae un paquete tremendo. Probablemente nadie se atrevería a hacerlo en esos países.

En España también ocurren cosas tales como que el Parlamento catalán aprobara una resolución que pide la salida de Cataluña de la Guardia Civil…

Es una concesión que tienen fácil. En el País Vasco la han tenido fácil, y en Navarra la van a tener fácil ganando el PSOE allí, probablemente un día, sin que se note, ya no estará la Guardia Civil allí.

Explíquese.

Eso se negocia en una mesa entre el PSOE de Navarra y el PSOE de Madrid mientras esté en el Gobierno y un día desaparece la Guardia Civil como han ido desapareciendo efectivos en el País Vasco. 

Los últimos años voy al cuartel de la Guardia Civil a celebrar el 12 de octubre. Este año estuve en el de La Salve, en Bilbao; y el año pasado fui al de Eibar, donde había 12 o 20 agentes no más y creo que iban a destinarlos a otros sitios porque me temo que iba a desaparecer.

La presencia de la Guardia Civil en el País Vasco está menguando. Si les pones un uniforme rosa, la gente no se daría cuenta porque no ves a uno por la calle ni en broma. Tienen muy pocas competencias, presencia en el puerto y en no sé qué más, y en Navarra, parecido. 

Hace 10 años ETA cometió su último atentado terrorista en España, en el que asesinó a dos agentes de la Guardia Civil en Mallorca, Diego Salvá Lezáun y Carlos Sáenz de Tejada. El Instituto de Seguridad y Cultura celebra un ciclo de cine para divulgar la realidad del terrorismo de ETA, con casi mil muertos y más de 6.000 heridos tras 43 años de violencia. La primera proyección fue de su película ‘1980’. ¿El momento merece una revisión y ver qué ha pasado, hablar de los culpables y analizar esta sociedad?

Cualquier momento es oportuno para hablar de la historia de España. Hay que generar conciencia sobre la importancia de la defensa de la democracia y de la ley frente al radicalismo.

Del 31 de octubre al 14 de noviembre se celebrará en Valencia un ciclo muy similar que organiza la Consejería de Justicia en los cines ABC Park. Participaré en la primera sesión, sobre ETA, donde también se proyectará ‘1980’; la segunda, el 7 de noviembre, versará sobre yihadismo y se proyectará ‘Los caballos de Dios’, presentada por Fernando Reinares, director del programa sobre radicalización violenta y terrorismo global de El Real Instituto Elcano, y el 14 de noviembre, ‘La Batalla de Argel’, presentada por Santiago de Pablo, catedrático de historia contemporánea en la Universidad del País Vasco.

¿En qué está trabajando ahora?

En el documental ‘Descendientes’. 

¿Qué luz quiere aportar con él? 

Arrojar luz sobre las huellas en el presente que ha dejado el terrorismo y también el nacionalismo, tanto en el ámbito cultural, político, educacional y hasta en la IglesiaDenuncia el silencio mayoritario y lo políticamente correcto.

Entre sus trabajos están los documentales ‘Sin libertad’ (2001), ‘Voces sin libertad’ (2004), ‘Olvidados’ (2004), ‘Agustín Ibarrola. Entre el arte y la libertad’ (2004), ‘Trece entre mil’ (2005), ‘El infierno vasco’ (2008), ‘Barakaldo Inmemorial’ (2009), ‘Nada será igual’ (2010), ‘Testigo involuntario. Nicolás Redondo’ (2012), ‘1980’ (2014) ‘Contra la impunidad’ (2016), ‘Agustín Ibarrola. Artista indomable’ (2018), y ‘Bittor Arginzoniz. Vivir en el silencio’ (2019).

¿Recibe subvenciones?

No. Me dieron alguna vez, pero hace muchísimos años. Para este documental he tenido que abrir una vía de financiación popular, el ‘crowdfunding’, que sigue abierta. Con esa ayuda, la de la fundación Villacisneros y algunos particulares vamos tirando. 

TVE nos ha comprado los derechos hace unos meses y gracias a eso vamos a poder acabar el rodaje, pero luego nos queda la posproducción, edición… Necesitamos buscar más dinero para acabarlo.

¿Por cuánto sale hacer un documental modesto?

Por unos 300.000 euros. Se puede hacer por menos, pero hay películas que son más complicadas que otras. Nosotros hemos hecho algunas por 150.000, otras por 350.000…

¿Tiene ya el siguiente proyecto en mente?

Estamos empezando con un documental sobre Cataluña para una productora. Será un estudio sobre cómo el nacionalismo, el populismo está invadiendo muchos rincones de Europa; el Bréxit y referéndums que se hacen en Escocia y Cataluña; algunos lugares como Polonia en los que la democracia está a la baja con la autocracia… 

Reflejará que hay situaciones en Europa de las que es muy difícil defenderse, que los estados modernos parece que tienen lagunas para defenderse en el caso del Brexit, de Cataluña… Parece que no es suficientemente tu democracia para resolver ciertos problemas. Probablemente lo saquemos antes del próximo verano. En cine no creo que salga, será para televisión. 

Dice que no le han cerrado las puertas por abordar el terrorismo de ETA. ¿En ningún cine del País vasco lo han hecho?

Sí. Curiosamente después del fin del terrorismo, no pudimos estrenar ni en San Sebastián ni en Navarra ‘Contra la impunidad’, cuando todas las anteriores las hemos puesto en todas las provincias vascas y en Navarra. Sin embargo, la última no. Ese es otro ejemplo de cómo están las cosas. Es sintomático que incluso después de acabar el terrorismo haya quienes no quieran ni ver cosas así.