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El exalcalde de Lugo recurrirá el archivo de la denuncia de filtraciones de sumarios del Juzgado de Pilar de Lara

Xosé López Orozco, exalcalde socialista de Lugo; la investigación que abrió la magistrada Pilar de Lara sobre su persona le arruinó su carrera política -podía haber sido el líder del PSG-PSOE- y su vida personal; la Audiencia Provincial le absolvió por la inexistencia de pruebas.
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Xosé López Orozco, exalcalde de Lugo, recurrirá en apelación el archivo provisional de la denuncia sobre las filtraciones de sumarios declarados secretos, procedentes del Juzgado de Instrucción 1 de esa misma ciudad, del que todavía es titular la magistrada Pilar de Lara.

“A mi juicio es un archivo en falso. No se ha hecho lo suficiente para llegar a la verdad. No se ha investigado a fondo, como tenía que haberse hecho, la veracidad del contenido de los audios en los que se relata cómo se filtraban sumarios secretos desde ese Juzgado que afectaron gravemente a mi honor“, explica López Orozco a Confilegal.

“Voy a recurrir en tiempo y forma”, añade.

El instructor del caso, Sergio Orduña Alonso, magistrado destinado en el Juzgado de Instrucción 3, reconoce en su auto que los hechos denunciado son delictivos. 

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Los hechos investigados son constitutivos de infracción penal“, explica.

Justifica el archivo porque “No existen motivos suficientes para atribuir su perpetración a persona alguna determinada”.

Orduña Alonso tomó esa decisión tras interrogar, el pasado 16 de enero, al director de La Voz de Galicia en Lugo, Miguel Cabana, una de las dos voces que aparecen en las tres conversaciones, grabadas en sendos audios, que mantuvo con el empresario Miguel García Gesto. 

En dichos audios, que suman juntos 2 horas y 15 minutos, Cabana le reveló a García Gesto cómo supuestamente la magistrada Pilar de Lara le hacía llegar los sumarios de causas que ella estaba instruyendo y que había declarado secretas. 

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Son 2 horas y 15 minutos en las que mayormente habla Cabana.

En el curso de su deposición, según ha podido saber Confilegal, Cabana le dijo al magistrado que se lo había inventado todo para sacar información a García Gesto. Aseguró que las grabaciones eran un corta y pega. Y terminó asegurando que sabía que el empresario le estaba grabando. 

Quien no declaró ante el magistrado fue el empresario García Gesto.

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Su versión no fue escuchada.

CONFILEGAL RECIBIÓ LOS TRES AUDIOS 

Confilegal entregó los tres audios a la Fiscalía General del Estado, que recibió anónimamente en el interior de dos sobres acolchados marrones el pasado mes de septiembre.

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Fueron estos tres audios los que provocaron la reapertura del caso, que inició López Orozco en octubre de 2012, como perjudicado por las filtraciones de la macrocausa Pokemon –diligencias 972/2011–, en las que él estaba siendo investigado.

Denuncia que después amplió varias veces a lo largo de 2013.

En ella López Orozco constataba que dos periódicos, en concreto, –La Voz de Galicia y El Progreso– estaban publicando «en tiempo real las actuaciones judiciales, incluyendo las declaraciones de los testigos y de los imputados ante Su Señoría» [Pilar de Lara], en un sumario declarado secreto por la magistrada.

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LAS CONVERSACIONES TUVIERON LUGAR EN 2017

Aunque no están fechadas las tres conversaciones en días concretos, se desprende que tuvieron lugar a lo largo de 2017.

En ellas, Cabana le cuenta –ahora afirma que se lo inventó– a García Gesto que uno de los “modus operandi” utilizados era el de crear una cuenta de Gmail a la que se subían, como borrador, los archivos.

Archivos que no se enviaban y a los que podían tener acceso otras personas conociendo la clave, funcionando como una especie de “nube” secreta.

Según explica Cabana a García Gesto en los audios, “Crean un correo con nombre miguel.gesto@.es [pone como ejemplo] y te dan la clave a ti. O tú te creas esa cuenta y le das la clave a ellos. Abres un correo, creas un borrador y no lo envías. Y en ese borrador metes todos los documentos que quieras”.

“Los borradores eran lo habitual con todo dios. Aquí no hay que andar moviendo USBs ni hostias. Claro, son cosas pequeñas. Pero con un borrador en un correo de Gmail metes 100 megas y lo sacas”, se puede escuchar en el audio.

“Le pones cinco documentos de 100 megas, pones un borrador, mandas un ‘WhatsApp’ con la clave y ya está”, dice. “O la creabas tú y le mandabas la clave para que se unieran”.

Se distribuían las actuaciones que previamente habían sido declaradas secretas.

SE FILTRABAN SUMARIOS ENTERIOS EN DISCOS DUROS

En el tercer audio, Cabana le dice a García Gesto que “mucho más grave que eso es lo de lo otro. Cuando se llegaron a filtrar todos los sumarios enteros en discos duros, joder”.

“– O sea, que os pasaban discos duros a la redacción” –le pregunta el empresario.

“– Pero vamos a ver. Si, si publicábamos 3 o 4 páginas con datos, nombres, y tal de un día para otro, y todos los medios los publicábamos. ¿Tú qué piensas? ¿Qué (inaudible) un correo que…? Tendría que ser un correo con el texto ya redactado, que alguien lo redactara. Si no es imposible. Habría que mirar en medio de mil páginas…”.

“– Ya, pero bueno. Eso llegaba del juzgado, del número 1. Claro. Y os llegaba a la redacción”.

“– Y al principio llegaban los discos duros. Pero, y además, yo no acuso a nadie de que llegaran. Pero era algo bajo secreto” –se oye decir al interlocutor.

En ocasiones, ese material se iba a recoger con taxis.

“– Una vez llamé a 5 taxis, joder. Taxi para Coruña, taxi para Orense, taxi para no sé qué… Llegaba otro pen con 1.000 megas. Cosas de… Cosas de Pontevedra, de… de no sé qué… Taxi para Pontevedra y tal. Y así, a toda velocidad. No había… Es que no había… Casi, casi, no había capacidad literal para meter eso por… ni por ‘wetransfer’ ni nada… Eran cantidades industriales” –le revela el periodista al empresario.

“– ¿Los sumarios?” –le pregunta García Gesto a Cabana.

“– Claro, los sumarios enteros. Empieza a salir y circulaba por todas partes. Y tú corrías, corrías, corrías porque al día siguiente sabías que estaba en El Progreso (inaudible). Y el día siguiente también estaba todo” –le contesta.

“– ¿Y eso qué sería? ¿En los años? ¿Qué años, más o menos?”.

“– 2013. 12, 13, 11 yo creo…” –le responde Cavana.

Y prosiguen:

“– Aquello era… Trinco, detenido, declaro… Fiuuu. A pulverizar”.

“– A pulverizar el sumario” –le contesta García Gesto.

“– Trinco mañana, detenido, tal y… fiuuuuu”.

“– Sí, sí, sí, sí. Joder. ¿O sea que una violación constante del secreto de sumario?” –quiere el empresario que le aclare su interlocutor en el sentido de tener claro lo quiere decir.

“– Sí”.

DEJARON DE CREER EN ELLA

El periodista le reconoce que al principio creían en ella, pero después perdieron esa confianza en su persona.

“– O sea, crees que os engañó” –le pregunta García Gesto en otro momento de las conversaciones.

“– Sí, porque alguien que trabaja de esa forma…. Y tú crees que va a seguir procediendo así, funcionando así toda la vida. Y luego de repente te encuentras que eso no funciona. No hay avances. Se atasca todo. Imputa a quien quiere por lo que quiere. Al final, unos sí y otros no…”, añade Cabana.

Todo esto, según Cabana, se lo inventó.

MENCIONADO EN LOS AUDIOS UN CONOCIDO BUFETE DE LUGO “PRÓXIMO” A LA MAGISTRADA 

También se hace referencia, en esas conversaciones, al papel de un conocido bufete de esa ciudad por su proximidad a la magistrada y que, al parecer, tuvo un rol central en esas filtraciones. 

Por su importancia, porque afectaba a los intereses generales y por la gravedad de los que en los audios se dice, Confilegal entregó todo el material mencionado para colaborar con la justicia, en todo aquello que no perjudicara el secreto profesional, con el fin de que desde la Fiscalía se realizaran las diligencias de información oportunas para determinar la veracidad del contenido de las conversaciones mantenidas entre García Gesto y Cabana.

Esto, entre otras cosas, no se ha investigado. Me consta que los tres audios entregados por Confilegal están llenos de información. Están plenos de cabos de los que tirar para llegar a la verdad. La decisión de archivar es muy grave y la vamos a combatir“, concluye López Orozco.