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El TS desestima el recurso de Jaime Botín y confirma la orden de Cultura que declaró inexportable el Picasso

Está condenado a 3 años de cárcel y multa de 91,7 millones por contrabando de bienes culturales, al querer sacar en barco este Picasso para venderlo en Reino UnidoJaime Botín (en el centro), expresidente de Bankinter y hermano del banquero fallecido Emilio Botín, junto a su abogado (a la derecha), el magistrado en excedencia Javier Gómez Bermudez. Foto: EP
| | Actualizado: 02/03/2021 15:52

El Tribunal Supremo (TS) ha desestimado los recursos de casación interpuestos por el expresidente de Bankinter Jaime Botín-Sanz de Sautuola y la empresa Euroshipping Charter Company Ltd contra las sentencias de la Audiencia Nacional (AN) que confirmaron las resoluciones del Ministerio de Cultura por las que se denegó el permiso de exportación del cuadro de Pablo Picasso ‘Cabeza de Mujer joven’, y se declaró expresamente su inexportabilidad como medida cautelar.

‘Cabeza de una mujer joven’ data de 1906 y es una de las pocas obras del periodo ‘Gosol’; está valorada en 26.200.000 de euros.
Los servicios de aduanas de Francia intervinieron la pintura «Cabeza de mujer joven» el 31 de julio de 2015 en el velero Afix, propiedad de Botín, cuando se encontraba amarrado en el puerto deportivo de Calvi, en la isla de Córcega. Foto: Guardia Civil

Cultura dictó dichas órdenes en 2012 y 2013, y Botín las recurrió, y la Audiencia Nacional rechazó su recurso en 2015.

El Supremo suspendió en enero de 2017 la tramitación de los recursos ahora resueltos por prejudicialidad penal, hasta que hubiese resolución en las diligencias penales que se siguieron por un Juzgado de Pozuelo de Alarcón (Madrid) por un supuesto delito de contrabando del cuadro, y que concluyó con sentencia condenatoria.

El fallo del la Sala de lo Contencioso-Administrativo Supremo ha sido avanzado hoy a las partes, la sentencia íntegra conocerá en los próximos días.

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El pasado mes de noviembre, la Audiencia Provincial de Madrid confirmó tres años de cárcel para el expresidente de Bankinter por contrabando del Picasso, por un delito de contrabando de bienes culturales al querer sacar en barco este Picasso para venderlo en Reino Unido.

También ha sido condenado a una multa de 91,7 millones de euros.

El tribunal desestimó el recurso de apelación interpuesto por Botín contra la condena que le impuso la magistrada titular del Juzgado de lo Penal número 27 de Madrid, Elena Raquel González Bayón. 

En la resolución, contra la que no cabe recurso, se ratificó que el banquero sacó de España la obra para su venta, a pesar de que le habían prohibido su exportación por ser un bien de patrimonio histórico.

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La defensa de Botín, ejercida por el letrado Javier Gómez Bermudez, magistrado en excedencia y socio de Ramón y Cajal Abogados, alegó en su recurso nulidad de actuaciones, infracción de normas del ordenamiento jurídico, error en la apreciación de la prueba, indebida falta de aplicación de la atenuante de dilaciones indebidas, y cuestión prejudicial sobre el derecho de la Unión Europea, por lo que solicitaba la revocación de la sentencia para absolver al procesado.

La Audiencia rechazó cada argumento.

Concluyó que no hubo «indefensión alguna», que cometió un delito de contrabando de un bien del patrimonio histórico español, una calificación que fue otorgada por una Junta de Calificación compuesta por 22 expertos, que «no presenta indicio de arbitrariedad».

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Además, defendió la multa impuesta porque se calculó sobre la valoración del lienzo que hizo el propietario para solicitar la autorización de exportación (26,2 millones de euros), aunque luego su defensa rebajara ese valor considerablemente.

En el juicio, que se celebró los días 4, 5 y 8 de noviembre de 2019, la Fiscalía y la Abogacía del Estado pidieron cuatro años de prisión y más de 100 millones de multa. Además, la Abogacía reclamaba que se decomisara el medio de transporte del cuadro, la goleta Adix, mientras que la

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La defensa pedía la absolución.

La magistrada dictó la sentencia el 14 de enero de 2020, la número número 1/2020: 18 meses de cárcel y una sanción de 52,4 millones de euros por contrabando de bienes culturales.

Unos días después, en un auto fechado a 30 de enero, la magistrada elevó la condena.

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Concluyó que el delito de contrabando de bienes culturales por el que se condenó a Botín se tenía que imponer en su mitad superior, por lo que de conformidad con el artículo 66.6 del Código Penal, debía hacer frente a una pena de tres años y un día de cárcel, y a una multa de 91.700.000 euros, con responsabilidad subsidiaria de cuatro meses.

Aumentó la pena de cárcel tras recibir sendos escritos de la Fiscalía y la Abogacía del Estado en los que pedían la aclaración de la sentencia “al haberse observado un error en la imposición de la pena”.

El resto de la resolución lo mantuvo intacto.

La juez determinó entonces que la propiedad del cuadro -incautado en 2015 en el barco del condenado en Córcega (Francia)- es del Estado, en aplicación de la Ley de Patrimonio Histórico Español.

LOS HECHOS PROBADOS

La magistrada Elena Raquel Sánchez Bayón consideró probado que el traslado de la obra de arte no contaba con el preceptivo permiso de las autoridades españolas y británicas y que por tanto, constituye un delito de contrabando de bienes culturales.

Según expuso, Botín compró la obra, de 1906, en 1977 y la tuvo en su casa de Madrid y en una finca de Ciudad Real.

En un momento dado, contactó con la empresa de subastas Christie’s para vender el cuadro en una subasta que se celebraría en febrero de 2013 en Londres.

El propio personal de la empresa le hizo saber que dada la antigüedad de la pieza, debía contar con permiso del Ministerio de Cultura para exportarla y Botín les autorizó a tramitar las correspondientes licencias haciendo constar que el cuadro estaba en Madrid y esa sería la aduana de salida.

Sin embargo, en diciembre de 2012, Patrimonio negó la autorización de exportación, «frustrando su propósito de venderla en dicha casa de subastas en Londres» debido a la excepcionalidad del cuadro, pues pertenece al período «Gósol» del artista y no hay obra semejante en territorio español.

El expresidente de Bankinter fue notificado de la negativa, como también fue advertido después de que el Ministerio de Cultura emitió orden Ministerial declarando la inexportabillidad del cuadro como medida cautelar hasta la pertinente declaración del mismo como Bien de Interés Cultural.

La magistrada señala que Botín ignoró esta orden de Cultura, «pese a ser plenamente consciente» de ella y trasladó el cuadro a su goleta atracada en Valencia «con la finalidad de sacarlo de España, dando instrucciones a su capitán para que lo ocultara a las autoridades».

Hizo, en palabras de la magistrada, «caso omiso» a la prohibición.

INTERCEPTADO EN CÓRCEGA

De hecho, dos años y medio después, en junio de 2015, el Servicio Fiscal de la Guardia Civil realizó una inspección del barco y pidió al capitán que hiciera una declaración de los bienes a bordo, pero no incluyó el cuadro, tal y como le había indicado Botín y se da por probado en la sentencia.

Fueron los servicios aduaneros franceses los que, sabiendo que el exbanquero estaba tramitando un permiso de salida de Córcega, donde la goleta estaba atracada, ordenaron una inspección de la misma y localizaron el cuadro embalado en la cabina del comandante.

Cuando se enteraron de que Botín tenía prohibido sacar la pintura de España, procedieron a su incautación, dado que además, el banquero estaba tramitando pasajes de avión para desplazarse con el cuadro hasta Suiza.

‘SOBRA DISCUSIÓN: ES PATRIMONIO’

Un juzgado de Pozuelo de Alarcón (Madrid) acordó entonces el aseguramiento de la obra como medida cautelar y emitió un auto solicitando su traslado a España, lo que tuvo lugar finalmente en agosto de 2015.

La pintura de Picasso quedó depositada en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía a disposición judicial.

La magistrada entiende que «siendo que el cuadro es del año 1906, sobra toda discusión en torno a la calificación del bien como de interés cultural o a su catalogación» y la obra en cuestión, «es un claro ejemplo de patrimonio histórico español, ya que es una contribución de los españoles al mundo del arte».

Por eso, conviene que concurre un delito de contrabando de bienes culturales penado con hasta cinco año de prisión.

Señaló que la actitud de Botín «revela una actitud dolosamente contraria al cumplimiento de las normas».

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