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Covite contabiliza 64 actos de apoyo a ETA en los seis primeros meses del año, un 51% menos que en 2020 

Señala que la labor constante de documentación y denuncia pública de este tipo de actos que Covite lleva años haciendo "ha dado resultados"“Urge que las instituciones impulsen políticas pedagógicas de deslegitimación del terrorismo y del proyecto político de ETA", destaca la presidenta de Covite, Consuelo Ordóñez.
| | Actualizado: 02/07/2021 10:12

El Colectivo de Víctimas del Terrorismo (Covite) ha documentado un total de 64 actos de apoyo a ETA en los primeros seis meses de 2021 en su Observatorio de la Radicalización, un espacio en la web del colectivo en el que desde 2016 se registran todos los actos relacionados con la radicalización violenta en el ámbito del terrorismo de ETA.

Según informa, esta cifra supone un 51% menos respecto al mismo periodo de 2020, en el que contabilizó 124 actos.

Covite considera positivo el dato de homenajes a miembros de ETA en lo que va de 2021, ya que es «el más bajo desde que creó el Observatorio de radicalización».

El Colectivo solo ha tenido conocimiento de la realización de 9 homenajes, siete de ellos a etarras fallecidos, «lo cual indica que el número de ‘ongi etorris’ a etarras a su salida de prisión ha disminuido notablemente».

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Del total de los actos de apoyo a ETA documentados, 36 han tenido lugar en Guipúzcoa, 11 en Vizcaya, 10 en Navarra, cinco en Álava y dos en el País Vasco francés.

En cuanto a la tipología de los actos, según los datos de Covite, 40 han sido pintadas y pancartas de ensalzamiento a ETA; nueve homenajes a miembros de ETA; cinco manifestaciones a favor de la amnistía para los presos de ETA; y 10 acciones clasificadas como “otros actos”, como episodios de acoso e intimidación a las Fuerzas de Seguridad del Estado o la agresión al exconcejal del PP en Vitoria Iñaki García Calvo.

Gráfica de actos públicos de culto al terrorista en los seis primeros meses del año. Fuente: Covite

El pasado mes de abril, el Colectivo pidió al ‘Ararteko’ -Defensor del Pueblo del País Vasco- que se implique en la eliminación de pintadas y pancartas que ensalzan a ETA.

Covite se felicita por la disminución de homenajes a etarras, que atribuye a su «labor constante de documentación y denuncia pública de este tipo de actos humillantes e indignos», que ha dado como resultado «el rechazo de la mayoría de la sociedad vasca y española a los ongi etorris, así como la condena de la mayoría de las instituciones y fuerzas políticas a los mismos, exceptuando a EH Bildu».

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«Aunque no hayamos conseguido ganar la batalla judicial, hemos ganado la batalla social, que es incluso más importante», señala la presidenta de COVITE, Consuelo Ordóñez, hermana del concejal del PP vasco Gregorio Ordóñez asesinado por ETA el 23 de enero de 1995 en San Sebastián.

«Hemos logrado que la izquierda abertzale esté totalmente sola en la defensa de los ‘ongi etorris’, sin la comprensión ni la defensa de ningún otro sector social y político. Han recibido tanta presión para dejar de realizar este tipo de actos que han pasado a hacerlos en la clandestinidad», explica.

Covite afirma que ha habido un cambio en la izquierda abertzale porque «hasta hace apenas un año daban mucha publicidad a los ‘ongi etorris’, animaban a la gente a asistir a ellos y difundían todo tipo de material audiovisual en sus medios de comunicación y sus redes sociales sobre estos homenajes».

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«Desde hace aproximadamente un año ya no hacen nada de eso, realizan los ‘ongi etorris’ a escondidas, nos cuesta mucho conseguir pruebas de que los siguen realizando, lo cual es un indicio de que han pasado a hacerlos en privado o en la clandestinidad, que era el objetivo principal de Covite», se congratula Covite.

Destaca también la importancia de las declaraciones institucionales realizadas desde Ayuntamientos, el Gobierno vasco, el Gobierno de Navarra, el Gobierno de España y las instituciones europeas condenando estos hechos a la hora de lograr acabar con ellos.

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AUDIENCIA NACIONAL 

Sin embargo, critica «la labor que ha tenido la Audiencia Nacional en esta batalla», y la acusa de ser «la única institución responsable de que los homenajes públicos a miembros de ETA orgullosos de su pasado criminal se puedan realizar con total impunidad penal».

Consuelo Ordóñez asegura que «la Audiencia Nacional ha demostrado que no tiene ninguna voluntad de aplicar el artículo 578 del Código Penal, que recoge los delitos de enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas, como sí lo hacía hasta hace unos años por los mismos hechos que hemos estado denunciando desde 2016″.

La presidenta de Covite también critica «los argumentos que ha utilizado la Audiencia Nacional para archivar la mayoría de las denuncias de Covite» por ser «los mismos que esgrime la izquierda abertzale para celebrar los homenajes con impunidad: Afirmar que no se trata de homenajes, sino de ‘manifestaciones de alegría’ por el regreso a casa de un vecino del pueblo».

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No obstante, Covite subraya que, pese a que los actos de apoyo a ETA en general y los homenajes a etarras en particular hayan disminuido, «eso no significa que la izquierda abertzale haya condenado su pasado de complicidad con ETA y haya realizado el recorrido ético necesario para contribuir a la consolidación de la paz y la convivencia en libertad en Euskadi».

«EH Bildu sigue sin condenar estos homenajes y sigue defendiendo su derecho a realizarlos, sin tener ninguna consideración hacia el dolor y la humillación que provocan a las víctimas de ETA. Si han dejado de hacerlos es porque no les ha quedado otro remedio por la presión social y política que han recibido, no porque hayan hecho una reflexión ética al respecto», manifiesta el Colectivo.

Además, recuerda que EH Bildu se ha negado a condenar la reciente agresión al exconcejal del PP en el Ayuntamiento de Vitoria, Iñaki García Calvo, así como el acoso que sufrió hace unos días Mikel Iturgaiz, hijo del presidente del PP vasco, Carlos Iturgaiz.

Mikel Iturgaiz ha denunciado los «insultos» y el «acoso» que sufrió este pasado fin de semana cuando disputaba un partido de fútbol en la localidad vizcaína de Gernika, por parte de un grupo de espectadores.

Los hechos se registraron el pasado sábado en Gernica, donde el Gernika Sporting y el Askartza, club en el que juega el hijo del presidente del PP vasco, disputaban la final de la copa de Vizcaya de regional preferente.

«EH Bildu no ha condenado estos actos de matonismo. Han vuelto a demostrar que no admiten su responsabilidad en la radicalización violenta ultranacionalista de una parte de la sociedad de Euskadi y Navarra», denuncia Covite.

Y subraya que «para erradicar este germen de intolerancia es necesario que reconozcan que durante décadas propagaron un discurso de odio que hoy sigue vivo y hay jóvenes que lo están asumiendo, lo cual es muy preocupante».

Covite vuelve a hacer hincapié en la necesidad de que desde las instituciones públicas se impulsen «políticas de desradicalización violenta ultranacionalista» y se haga pedagogía para deslegitimar el terrorismo y el proyecto político de ETA «para así normalizar la paz y la convivencia en libertad en Euskadi y Navarra».

Consuelo Ordóñez, que es abogada y ha dedicado gran parte de su vida en la lucha contra ETA y su entorno, y la defensa de los derechos de las víctimas del terrorismo (memoria, verdad, dignidad y justicia), advierte que mientras se sigan defendiendo valores antidemocráticos en las instituciones y en las calles, “nuestra libertad seguirá secuestrada”.

“Mientras no hayamos ganado la batalla de la libertad, de la educación en valores y enseñemos la historia reciente que ha vivido este país, ¿quién nos garantiza que ésta no vuelva a repetirse?”, señala Ordóñez.

El pasado 23 de enero hizo 26 años del asesinato de su hermano.

Uno de los tres etarras condenados como cooperadores necesarios se acercó por detrás mientras almorzaba en un bar de la capital donostiarra (La Cepa) con varios compañeros del partido, María San Gil, Enrique Villar e Iciar Urtasun. El asesino le atravesó la cabeza de un disparo.

Gregorio Ordóñez era teniente de alcalde del PP en el Ayuntamiento de San Sebastián, tenía 36 años, estaba casado con Ana Iríbar y tenía un hijo de 14 meses, Javier.

Los etarras Francisco Javier García Gaztelu, Juan Ramón Carasatorre Aldaz y Valentín Lasarte Oliden, del llamado Comando Donosti, fueron condenados por su asesinato. En marzo de 2015 quedó libre Lasarte, tras cumplir 18 años.

Unos meses después del asesinato de su hermano, Consuelo Ordóñez comenzó a ir a las concentraciones que pedían la liberación del secuestrado de turno. Iba sola.

“Desde entonces, salir a la calle, codearme con la primera línea del activismo, se convirtió en mi vía de escape, en mi mejor estrategia para sobrellevar el duelo. Tenía que recoger el testigo de mi hermano en su lucha por los derechos más básicos. Se lo debía”, explica la presidenta de Covite.

CASI 23 AÑOS COMBATIENDO EL TERRORISMO CON LA PALABRA

El próximo 28 de noviembre se cumplirán 23 años del activismo de Covite combatiendo el terrorismo con la palabra.

‘Las heridas luminosas’ es un documental sobre la historia de Covite narrada por quienes lo integran.

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