Afirma que las mercantiles crearon una trama para engañar a la Consejería de Educación y encarecer los contratos públicos desde 2009 hasta la actualidad.
En concepto de impuestos que no afrontó en los ejercicios 2008, 2009 y 2010 % simulando un contrato de derechos de imagen con una empresa de la que es accionista mayoritario.