El de su suegro y el de un amigo de su esposa, a la que asesinó en 2016, crimen por el que estaba en prisión preventiva cuando ocurrieron los hechos y por el que en 2018 fue condenado a 25 años.
El Tribunal Supremo afirma que este tipo de vehículos cuentan con un trato fiscal más favorable que sería superior a la ayuda que se les pudiera otorgar.