Otra vez el Tribunal Supremo ha condenado al Tribunal de Cuentas anulando un nombramiento a todas luces ilegal y castigándole con 3.000 euros en costas.
Varias víctimas, un abogado, un magistrado del Supremo, una fiscal, un político, un escritor, un policía y un guardia civil analizan lo conocido hasta el momento.