La AEDAF señala que en su día advirtió que "la regulación prevista para las costas desnaturalizaba su concepción jurídica", pero dice que Justicia "hizo oídos sordos".
Deja claro que la autorización se circunscribe a la presentación de los documentos precisos y a su asistencia al acto, y que "no legitima" su presencia en cualquier otro foro ni institución.
La Fiscalía sostiene que ésta sedó al hombre, de 70 años, y le cortó trozos de carne y piel de ambos brazos para después dárselos de comer a sus perros, azuzándoles para que le mordieran en las extremidades.