Dice que el secretario judicial llegó "bastante atemorizado" y pidió a los agentes que se quitasen los chalecos para que no les identificaran al salir y que le prestasen algo para taparse la cara.
Pere Aragonés se encargaría de la financiación en el exterior y del Banco Central de Cataluña, y sobre Josep Lluis Salvadó recaería la gestión de impuestos.
La de Torra la han presentado ante la Fiscalía, por un presunto delito de desobediencia; y la del expresidente catalán y sus consejeros, ante el Tribunal de Cuentas, para que reintegren con su patrimonio los gastos del 1-O.
Siente "algún recelo" respecto a los desplazamientos que los menores puedan hacer a España, pero reconoce que son "muy restrictivos a la hora de poder plantearlos".