La Dirección General de la Policía decía que no estaba acreditado que se produjeran como dice el agente y que no se deba el accidente a su propia conducta.
El instructor relata cómo comercializaban el uso de determinados programas automáticos que garantizaba a los inversores unas ganancias entre un 8% y un 15% mensual, con el único requisito de que en dos meses no podrían retirar su dinero.
"No cabe inferir que el querellado realizara tocamientos en los senos de la querellante con finalidad lúbrica o sexual, pudiendo tratarse de un contacto de escasa duración y debido a la resistencia física opuesta por la querellante, que dificultaba la maniobra de reducción".