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La defensa de Zaplana solicita por quinta vez su libertad por su estado de salud

Alega, entre otras cuestiones, el 'inexistente' riesgo de fuga del exministro, enfermo de leucemina, que se encuentra ingresado en el hospital desde el pasado 18 de diciembreEduardo Zaplana, en una fotografía tomada unas semanas antes de ser detenido; ya se podía ver su deterioro físico debido a la leucemia que padecía.
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La defensa del expresidente de la Generalitat Valenciana Eduardo Zaplana ha vuelto a solicitar, por quinta vez, la libertad del exministro, que se encuentra en prisión preventiva desde hace siete meses, enfermo de leucemia, alegando, entre otras cuestiones, el “inexistente” riesgo de fuga dado su estado de salud.

Zaplana está ingresado en el Hospital La Fe de València desde el pasado 18 diciembre, a raíz de que en un chequeo rutinario por la leucemia que padece, el médico detectase un empeoramiento de su salud debido a una bajada de defensas.

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El exministro de Trabajo, que tiene 62 años, padece leucemia desde 2015, cuando se sometió a un trasplante de médula.

Está en prisión provisional desde el pasado 24 de mayo, tras ser detenido en la ‘Operación Erial’ –aún bajo secreto de sumario- por presuntos delitos de blanqueo de capitales, malversación y prevaricación.

Su ingreso lo ordenó la titular del Juzgado de Instrucción número 8 de Valencia, María Isabel Rodríguez Guerola, quien ha denegado hasta el momento los anteriores cuatro recursos de reforma presentados por la defensa del exministro, ejercida en la actualidad por Daniel Campos, socio de Cortés Abogados. Anteriormente estuvo representada por el bufete Milans del Bosch.

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También han sido rechazados los recursos de apelación que presentados ante el tribunal de la Sección Quinta de la Audiencia Provincial de Valencia, compuesto por los magistrados María Begoña Solaz Roldán (presidenta y ponente), José Antonio Mora Alarcón y Alicia Amer Martín.

Según fuentes jurídicas, en este último recurso, fechado a 28 de diciembre, la defensa argumenta que la ley no permite mantener en prisión a un investigado durante más de seis meses con el argumento de la existencia de riesgo de destrucción de pruebas.

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De acuerdo a las mismas fuentes, también alega que el riesgo de fuga, “único fundamento posible de la prisión preventiva en este momento”, “es inexistente dado su estado de salud, que le obliga, según los expertos que han emitido informes, a estar sujeto a tratamientos en el mismo hospital donde fue trasplantado”.

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Precisamente, a principios de diciembre, la Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia expresó su respaldo al médico Guillermo Sanz, jefe de este servicio en el Hospital La Fe y facultativo encargado del tratamiento de Zaplana, que se opone a que el exministro regrese a prisión.

“Lo de Zaplana es inhumano”, ha denunciado Sanz. Fue quien le realizó el trasplante de médula en su día.

En su tercer informe médico, del 31 de julio, advertía del “deterioro acusado del estado general” del paciente y señalaba que “la probabilidad de presentar una infección grave con riesgo vital en los próximos tres meses es cercana al 100%”.

La Sociedad Española de Hematología y Hemoterapia explicaba que los informes de Zaplana han sido analizados por dos hematólogos “con gran experiencia y prestigio en el trasplante hematopoyético”, y que coincidieron en las apreciaciones del doctor Sanz, en sus indicaciones de tratamiento y en las afirmaciones sobre que el ingreso en un centro penitenciario “no es el entorno adecuado, ya que carece el equipamiento técnico necesario, así como del personal especializado para atender la situación clínica” del exministro.

La defensa insiste en que “cualquier mínimo riesgo podría ser paliado con medidas alternativas a la prisión”, como la retirada de pasaporte o presentaciones, y que existen sistemas de control telemático a disposición de los jueces de instrucción para garantizar el control de los presos preventivos, más allá de los casos de violencia contra la mujer.

Asimismo, reitera que la ley prevé la prisión atenuada -arresto domiciliario- para los supuestos de que “por razón de enfermedad el internamiento entrañe grave peligro para la salud”.

La familia ruega que “por razones puramente humanitarias debería estar en un lugar que no ponga en peligro su vida”. Manifiesta que “ya tendrá ocasión de defenderse de las acusaciones que se presenten contra él, pero aún no ha sido juzgado”.

“Es un derecho que asiste a cualquier ciudadano de nuestro país”, clama.

Por “por razones humanitarias” el etarra Iosu Uribetxebarria Bolinaga fue puesto en puesta en libertad debido a un cáncer avanzado.

Bolinaga cumplía la pena máxima, 30 años, por varios delitos, entre ellos los asesinatos de tres guardias civiles, y por ser el carcelero del exfuncionario de prisiones José Antonio Ortega Lara, el más largo de la historia de la banda terrorista.

Por motivos de saluddesde principios de noviembre, el exalcalde de Marbella Julián Muñoz, de 69 años, cumple el resto de su condena por el caso Malaya en su vivienda.