El Supremo confirma la condena al 'pequeño Nicolás' y fija doctrina sobre el error de tipo, el lenguaje en clave y la valoración de la prueba en delitos de corrupción y revelación de secretos.
El logro de estos estándares es un paso más en la consolidación del modelo de buen gobierno del Despacho y lo posiciona como referente en integridad corporativa y gestión del riesgo en el sector legal.
La resolución es relevante porque consolida la base jurídica de las sanciones individuales de la UE y define cómo deben interpretarse conceptos clave como “fuente sustancial de ingresos” o “empresario destacado”, con impacto directo en futuros litigios.