Marta Rovira había sido citada por el magistrado García Castellón para que compareciera por videoconferencia desde Barcelona. Los Fuster-Fabra piden su detención porque está intentando "sustraerse de manera clara a la acción de la justicia".
Sus consecuencias no son de infantes imberbes, sino que los efectos de tener poco o nulo control sobre los instintos más básicos, pueden salirle muy caros a las empresas ubicadas en territorio argentino.